Los ganaderos omañeses siguen sin encontrar ninguna industria que les compre la producción
Leche de cuota oficial, regalada
Los productores de Omaña pagaron más de 60 céntimos por litro para conseguir los cupos lácteos

Los productores entregan leche en la cocina de Cáritas
Paradojas del sistema oficial que regula la producción láctea: el corsé de las cuotas es preciso para poner el negocio, pero no garantiza que el producto llegue el mercado. Testigos, una decena de ganaderos omañeses que esperan desde hace una semana que la leche de sus granjas entre en el mercado. Hartos de faltas de respuesta por parte de las administraciones que velan precisamente por la vigencia y el cumplimiento de la norma, han decidido regalar el producto. El consumidor puede saltarse el trámite de acudir al supermercado y pagar la leche. La letra pequeña del contrato mediante el cual la administración regula el mercado lácteo láctea no recoge excepciones para casos extremos, como el de que la producción se quede inservible. «Así es de crudo», asumen los productores que desde hace siete días esperan hechos más que gestos. Apoyados por las organizaciones agrarias Asaja y Ugal regalaron 1.000 litros de leche pura de vaca en el centro de León. Otros 300 litros se entregaron en los comedores de Cáritas de la capital leonesa, desde donde se está atendiendo diariamente a 60 personas. Los convocantes hicieron un llamamiento a los ciudadanos de la capital para que se solidarizasen con los problemas de los ganaderos que tienen que regalar la leche, porque nadie se la quiere, cuando España importa el 30% por ciento de la leche que consume. Estos productores llevan desde el pasado jueves tirando la leche por las alcantarillas al dejar la ruta de recogida la empresa Reny Picot y no haber encontrado otra empresa solvente que recoja el producto y lo pague a precios de mercado. Los ganaderos y las organizaciones convocantes están a la espera de que Junta y Gobierno den una salida satisfactoria a este conflicto. Sin solución Y mientras tanto anuncian actos de protesta que cada vez van a ser más contundentes. «Asaja no culpa a las administraciones de una situación creada por la industria láctea de nuestro país, pero sí las hace responsables de encontrar una solución», indicó la organización. Si a lo largo de las próximas horas no hay una respuesta satisfactoria, los ganaderos de Omaña volverán de nuevo a repartir leche gratuita.; prevén hacerlo en otros puntos de León, e incluso desplazarse a otros puntos de la geografía española para que el caso de la ruina a la que están sometidos adquiera relevancia y sensibilice a la sociedad por este asunto. Esta es la tercera vez que los productores de leches leoneses se ven obligados a pedir auxilio a las administraciones para poder, al menos, vender su leche a la industria transformadora.