| Tribuna política | Desde el Rubicón |
Del pacto, al parto de los Guzmanes
¿A quién obedece la alcaldesa de San Andrés? ¿Al actualsecretario provincial? ¿Al que se fue? ¿A su conciencia?
Las cosas ya no son lo que parecen en el PSOE de la Diputación, el grupo más convulso entre cuantas convulsiones se pueden oponer en la política. Atentos a la predicción que ha hecho un antiguo militante y ex diputado sobre lo que ocurre entre la tropa que dejó en herencia el que ahora restaura paradores. Con algunos fichajes no extrañan las consecuencias.
Ha sido entrar el nuevo secretario de organización socialista, de la mano del el nuevo secretario de organización in pectore -”el de los número primos-” y acabar con toda la paz social que le queda al grupo, si alguna vez la tuvo, y formarse cuatro grupos: los que mandaban, los que van a mandar, los que quieren mandar y no tienen capacidad ni para gobernarse a sí mismos, y los fusilados por ser amigos de Martínez. El antiguo militante y ex diputado presta la definición y además regala un análisis más: «El problema está entre los del tercer grupo, que quieren mandar pero no tienen capacidad de mando. Caerán achicharrados, que nadie lo dude, después de ser utilizados para dar órdenes por parte del de los números primos, el secretario de organización real». El ansia de venganza parece ilimitada. Incluso, han puesto espías, que a través de correo electrónico relatan a un terminal remoto qué hace cada diputado y qué dice en cada momento. Y mientras, hay diputados/as socialistas que exigen un coche oficial para ir a eventos de la institución en Valladolid. Carrasco no sabe ya con qué aplaudir. Su oposición no existe. Cosas del PSOE, como la de la alcaldesa de San Andrés, que urde con los deseherados de la UPL en ese municipio un plan para atacar al alcalde de León. ¿Cumplirá órdenes? ¿Será parte del pacto ese por el empleo que ahora hasta el que lo firmó dice que no existió?