REPORTAJE | EL CONSENSO DEL NO ANTE LA SAMA-VELILLA
Que la lleven por Cantabria
El colectivo vecinal recuerda las promesas políticas y las trampas legales a las que debe enfrentarse en una lucha con medios sin proporción: León, cansado de doblar la cerviz, contra el Gobier
redacción
La Sama Velilla que quieren construir hoy se asienta en una declaración de interés general armada en el año del Mundial de España. Un cuarto de siglo después tiene plena vigencia. «Lo quiere así el Gobierno y la Junta es su escudero», argumentan en el movimiento cívico que advierta ya de una camino plagado de trampas legales en el que se ha asumido el papel del administrado frente a la administración. Y en esa lucha desigual, las argucias del poderosos parece que no tienen fin. «De momento nos encontramos con que REE es juez y parte; promueve un proyecto y luego evalúa las alegaciones que se presentan contra él», indica Camino Alonso, consciente de que el proceso va camino de asomarse a una mesa de trileros. Pero nadie parece estar engañado en el movimiento cívico que planta cara a las administraciones, al que arropan, de momento 27.000 firmas. Cartas boca arriba: «Ya estamos hartos de que Red Eléctrica se escude en un estudio de la Universidad de León que no aprecia daños en el entorno; que salga la Universidad de León y lo desmienta ya», reta la representante de la asociación Bodón, que saca a relucir una de las paradojas que se amontonan en el territorio montañés. «Aún esperamos a ver que dice la Fundación Oso Pardo, que va a recibir 8 millones de euros de fondos públicos para hacer corredores para los osos en una zona en la que van a poner la línea de alta tensión». Entre tanto, revisión: «Tengo grabadas las palabras de Miguel Martínez, que dijo que no habría línea sin consenso. Pues ahora ya lo hay: el consenso del no». Y así sigue el pulso. «Que la lleven por Cantabria», replican.