Una campaña que se cierra con un 20% menos de ventas
La campaña de otoño-invierno no ha sido todo lo buena que esperaban los comercios. De hecho, especialmente en el sector de textil, hogar y complementos, las ventas han caído entre un 15 y un 20% según los establecimientos, explica el presidente del Consejo de Comercio de León.
Unos meses duros que se recuperarán en buena medida con la campaña navideña y los dos meses prescritos para las rebajas: las ventas en los últimos días se han multiplicado hasta por cuatro en la capital, animados los consumidores por los descuentos en los productos.
Eso sí, los compradores hacen sus deberes antes de llevar a cabo sus adquisiciones. «Incluso hay gente que viene con una lista, y no se sale de lo que tiene previsto a no ser que encuentre una oferta muy muy tentadora».
Las aglomeraciones en los espacios comerciales han sido la tónica en estas navidades, y se acentúan en este último «puente» festivo, pero mirar no quiere decir siempre comprar.
Fin de la compra compulsiva
Alfredo Martínez explica que se ha abandonado por completo el hábito de la compra compulsiva: «En épocas de mayor bonanza la gente compraba más por capricho, porque veía algo que le gustaba. Ahora se lo piensa más, mira mucho y sólo compra lo que le convence».
En cualquier caso, el tirón de los precios parece que finalmente está surtiendo efecto: «En estos días no sólo se ve mucha gente en los comercios, sino que se ve a mucha gente con bolsas. Y eso nos anima».
El responsable de comercio de la Fele confía en que hoy los ciudadanos se acerquen hasta los comercios para aprovechar los precios y seguir haciendo sus compras. «Abrir en día festivo durante estas campañas es una iniciativa que ya hemos tomado otros años, y el consumidor responde bien. Pero responde porque los precios son muy atractivos».
En el caso de este año, según Martínez, no merece la pena esperar: «Los precios no bajarán mucho más a partir del día 7; y además para salvar la crisis tenemos que poner todos nuestro granito de arena. El consumidor tiene que salir de la apatía en que se encuentra, que además es muy contagiosa».