| Análisis | Voces disonantes |
Desafíos contracorriente
Nadie de la dirección provincial del PP arropó ayer el congreso de Nuevas Generaciones ante su «impugnación» como ya advirtió Carrasco, Silván y la línea crítica acudieron y apoyaron
redacción
El mundo al revés. Nadie de la dirección provincial del PP ni afín al aparato oficial asistió ayer al congreso de Nuevas Generaciones, que, sin embargo, contó con los principales representantes del denominado sector crítico.
De nada sirvieron las advertencias lanzadas el día anterior por la presidenta de la formación, Isabel Carrasco, sobre la falta de legitimidad de un congreso, que recordó, está impugnado. Arremetió especialmente contra Silván y su anunciada presencia en la cita electoral de los cachorros de la formación. «No entiendo a qué viene», dijo.
Y allí estaba. Con firmeza defendió su presencia y apoyo a la dirección de Nuevas Generaciones de León. Con él los principales puntales del sector crítico. A saber: el antecesor de Carrasco al frente de la Diputación, Javier García-Prieto; el vicepresidente primero de esta institución, sólo sobre el papel, Martínez Majo, los alcaldes de La Pola, Páramo del Sil, Cimanes del Tejar, Chozas de Abajo y las procuradoras Concepción Mallo y Ana Rosa Sopeña.
Una corriente que desafía a la dirección provincial, pero que no acaba de encauzar una alternativa palpable en una lista, como se demostró en el último congreso del PP leonés, donde los críticos llegaron sin candidato, después de que Silván fuera blindado por Herrera al nombrarle como uno de los hombres fuertes de la dirección autonómica.
Una corriente que se resiste a diluirse porque, asegura, cree en otra forma de hacer las cosas. Carrasco también.