El soterramiento llevaría más de 8 años, mientras que el plan de integración estaría en el 2011
Feve soterrará su trazado si León no le da entrada como tranvía
La compañía crearía una red tranviaria desde la capital leonesa hasta el enlace con Guardo

Ángel Villaba, presidente de Feve, junto a Tomás Álvarez, delegado de la Agencia Efe en León
león
La «presencia molesta y barrera difícilmente salvable para los barrios» que conforma la vía de Feve en la ciudad vuelve a incitar al debate intelectual, mientras pasan los años, la presencia sigue y a los agentes todavía les falta «saber cómo». Ahora, la compañía plantea dos alternativas: si el Ayuntamiento le permite convertir su trazado en parte de la red del tranvía, se consumaría la «integración en superficie», pero si «por razones técnicas» se queda fuera de la red tranviaria, optará por «el soterramiento», como expuso ayer el presidente de la empresa, el leonés Ángel Villalba, durante un café de redacción organizado por la delegación leonesa de la Agencia Efe. Dos alternativas que difieren en el tiempo de ejecución -"alrededor de 8 años si se opta por soterrar y de «2 a 3 años» en el otro caso-" y en el presupuesto, que se elevaría más de 52 millones de euros con respecto a la reforma en superficie si hay que convertir el trazado desde la parada de La Asunción hasta la terminal en subterráneo.
La disyuntiva deja a la empresa ferroviaria a expensas de «lo que diga el Ayuntamiento», como concedió Villalba, quien vetó la alternativa al soterramiento planteada por el consistorio: la construcción de un intercambiador en La Asunción y la cesión de la vía a la concesionaria de toda la red de tranvía, que se construirá en ancho europeo y no métrico, lo que imposibilita el posicionamiento «irrenunciable» de que Feve llegue hasta la estación del centro de la ciudad.
Un tranvía al margen
Lejos de este planteamiento, la apuesta de Feve se centra en convertir el trazado urbano propio en una línea de tranvía, pero ajena a la que cruzará desde el Área 17 hasta Puente Castro, que será explotada por una empresa privada durante 40 años a condición de que sufrague los 70 millones de euros que cuesta la infraestructura. Villalba enunció que esta solución permitiría acabar con la trinchera que condiciona la vida de alrededor de 70.000 personas de la capital, dado que se elevaría la cota al nivel de las calles para definir un espacio público por donde discurrirían los convoyes, sin interrumpir la comunicación entre barrios.
La elección de esta alternativa llevaría a Feve a convertir todo el trazado desde León hasta Guardo en «tranvía» de forma paulatina, mediante la electrificación de la vía y el cambio de los trenes, como relató el presidente de la empresa, quien subrayó que la reducción de la velocidad no sería significativa para un servicio de cercanías cargado de paradas intermedias en la ribera del Torío y la montaña.
88,5 millones por soterrar
Villalba explicó que la renuncia a este plan abocaría al proyecto de soterramiento, como el que ya se ha hecho en ciudades asturianas o vascas, que se extendería durante más de 8 años y cuyas obras podrían comenzar, si el ministerio le exime de la declaración de impacto ambiental, «en el año 2011», con cerca de 88,5 millones de euros de factura. «Haremos lo que más convenga a una ciudad del siglo XXI», comprometió el político del PSOE.