JAVIER GARCÍA-PRIETO
«Una gestión honesta, limpia, transparente y sin sectarismos»
«Un compromiso con la provincia, que lógicamente quiero mucho». Así valora García-Prieto su etapa en la Diputación (2003-2007). Afirma que la idea central que tuvo siempre en mente durante ese mandato fue «favorecer a aquellos municipios en situación de mayor dificultad con espíritu de equidad y solidaridad».
Recuerda, además, el afecto que conserva de mucha gente y el «desarrollo de una gestión honesta, limpia y transparente, nada sectaria a la hora de la asignación de los fondos públicos entre los ayuntamientos». El empuje a las políticas sociales, «intentando que a todos los pueblos llegaran las ayudas a igual nivel» protagoniza su logro que rememora con más cariño. No olvida tampoco el impulso a las nuevas tecnologías en el área rural.
«Hoy por por hoy las diputaciones son imprescindibles, tendrán que redefinir su papel ante el cambio de modelo local y la poca capacidad de gestión de muchos ayuntamientos».