| Reportaje | Del Finis Terrae al Mare Nostrum |
El CID campea a base de teraflops
El supercomputador con sede en León está entre las seis grandes máquinas de cálculo del país y aparece también en el ránking de las ordenadores principales a nivel mundial

El centro de supercomputación de Castilla y León está entre los seis con más capacidad del país
león
Entre los seis primeros del país, y en los puestos de cabecera del Top500, el ránking mundial de grandes máquinas de cálculo. El Centro de Computación para la Investigación y el Desarrollo (CID), el gran supercomputador de Castilla y León que entrará en funcionamiento este año, ocupa con sus 30 teraflops uno de los lugares líderes en la lista mundial de los ordenadores dedicados a la investigación y el servicio a las empresas. La máquina, instalada en el Centro TIC de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (Crae-TIC) de la Universidad de León, se ha anunciado como un referente mundial en materia de supercomputación. Su capacidad es la misma que si 30.000 ordenadores domésticos estuvieran trabajando simultaneamente.
El ranking de las grandes máquinas de cálculo se mide en teraflops. Un teraflop equivale a la cantidad de billones de operaciones por segundo que puede realizar un computador. El mayor ordenador de este tipo en España es el MareNostrum, que puede realizar más de 92 billones de estas operaciones. Comenzó a funcionar en el 2004 y su capacidad ya ha sido revisada. De hecho, la investigación en este campo hace que la capacidad de cálculo de estas supermáquinas aumente continuamente; lo que obliga a las que están en funcionamiento a actualizarse y mejorar continuamente para mantener su nivel competitivo.
La primera en el mundo
Actualmente el ordenador más rápido del mundo es el Roadrunner, que se encuentra en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en el Departamento de Energía de Estados Unidos. Sus velocidades son ya superiores a un petaflop (más de mil billones de operaciones por segundo). Pronto será historia: el mismo departamento está preparando ya el Sequola, que en el 2011 será capaz de calcular 20 petaflops. O lo que es lo mismo, la capacidad de dos millones de ordenadores portátiles trabajando al mismo tiempo.
En Europa actualmente el ordenador más rápido es el Blue Gene, instalado en Alemania y con una capacidad de 180 teraflops. Ocupa el undécimo puesto en el ranking mundial.
En esta liga de grandes máquinas es en la que tendrá que competir el supercomputador de Castilla y León, que de momento se encuentra entre los seis españoles que aparecen en el ranking mundial. Además del CID, están el MareNostrum, el Magerit, dos de entidades financieras y el Finis Terrae, de la comunidad gallega.
Es una muestra del esfuerzo que están haciendo las administraciones españolas (las autonomías están tomando un papel importante en este campo) para crear un ámbito de investigación y desarrollo que sea capaz de generar actividad empresarial, innovación y empleo de alto nivel.
Una red nacional
Para impulsar la colaboración en este sentido, hace dos años, en marzo del 2007, se creó la Red Española de Supercomputación. Fue una iniciativa del Ministerio de Educación y Ciencia para crear una red coordinada en el avance científico, y se constituyó sobre la base del MareNostrum, que a pesar de su corta existencia ya ha duplicado su capacidad. En esta red están integrados, además del citado supercomputador, con sede en Barcelona; el Magerit, de la Universidad Politécnica de Madrid; el Altamira, de la Universidad de Cantabria; LaPalma, del Instituto de Astrofísica de Canarias; Picasso, de la Universidad de Málaga; Tirant, de la Universidad de Valencia y Caesar Augusta, de la Universidad de Zaragoza.
España ocupa el undécimo puesto en el ranking mundial de supercomputación, un ranking al que a corto plazo se sumará León, con la computadora que desarrolla Hewlett Packard. La multinacional es líder mundial del sector, con 210 máquinas, seguida de IBM, que hasta el momento ha desarrollado otras 185.