| Crónica | Años oscuros, años de luz|
«La transición se hizo bajo libertad vigilada»
La apasionante biografía de Marcos Ana en las cárceles franquistas y luego como defensor de los presos llega hoy a Astorga

Marcos Ana, en el centro, y a su izquierda Carmen Busmayor
león
«La cultura es la compañera inevitable de los que luchamos por la libertad, por eso en España durante el franquismo fue muchas veces secuestradas», afirmó Marcos Ana, militante comunista que pasó 23 años de su vida en la cárcel desde el fin de la Guerra Civil hasta 1961, que ayer presentó en León su biografía Decidme cómo es un árbol, y esta tarde lo hará en Astorga en la biblioteca pública a partir de las ocho de la tarde, en un acto organizado por el PCE.
Arropado por la escritora berciana Carmen Busmayor, Marcos Ana relató ayer en el salón de actos del Ayuntamiento sus «años oscuros», los que pasó en prisión, y los «años de la luz», los de la solidaridad, puesto que, desde su exilio en París, se convirtió en el embajador de los presos políticos del franquismo por todo el mundo.
Marcos Ana, que nació en 1920, señaló que la España actual no es exactamente el ideal por el que luchó: «No es la España que yo quisiera, pero, claro, lo importante era acabar con la dictadura y abrir las puertas a la libertad y a la democracia, aunque tenemos una democracia con nubosidad variable», dijo citando a José Luis Sampedro, autor del prólogo del libro).
Cree Marcos Ana que gobierno y poder son cosas diferentes, «el poder son los grandes grupos económicos», matizó, y por ello apeló a «llenar de contenido la libertad». Este hombre, que inició el «turismo penitenciario apenas traspasados los 18 años, confía en las generaciones más jóvenes para hacer este cambio: «No son la juventud de la litrona, son jóvenes insumisos que combaten y luchan en las oenegés, movimientos de solidaridad y organizaciones ecologistas. Pero no hemos sabido llegar a ellos».
Aunque cree que la transición española se hizo «en libertad vigilada» en la que mientras el franquismo entregaba el poder, en los cuarteles «los militares estaban con la mano en la empuñadora para que no nos desmandáramos», confesó no estar seguro «si hicimos demasiadas concesiones porque la situación era muy difícil». De lo que sí está seguro es que, a largo plazo, España será republicana.