| Análisis | Reactivación económica |
Un poco por parte de todos
El Ministerio de Industria confía en que las ayudas al sector del motor frenen más de un 15% la caída de ventas, pese a la falta de apoyo de algunas comunidades autónomas

La medida del Gobierno, con la colaboración autonómica, pretende revitalizar las ventas de vehículos
madrid
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio calcula que la puesta en marcha de las ayudas directas a la compra de coches a través del denominado Plan 2000E, que entró ayer en vigor, generará una demanda adicional que permitirá frenar la caída de las ventas en más de un 15%. Pero el resultado no será igual en todas las comunidades autónomas: algunas como Madrid o Galicia ya han rechazado la propuesta, mientras Cataluña supedita la adopción de las medidas al incremento de su financiación. Las marcas intentan compensar con ofertas la falta de apoyo de siete autonomías. Por el momento Ford ofrece un programa de entre 2.000 y 6.000 euros; Renault con uno similar de entre 2.000 y 6.500 euros, Peugeot pasa de los 4.000 euros y Citroën ofrece entre 2.000 y 6.400 euros.
Las condiciones
Adquirir un coche nuevo a cambio de enviar al desguace otros con 10 o más años de antigüedad no va a tener las mismas ayudas para los ciudadanos en todo el territorio nacional. En algunas comunidades autónomas, esta operación tendrá una aportación de 1.500 euros mientras que en otras superará los 2.000. En todo caso, desde el Ministerio de Industria, estiman que las ayudas generará una demanda adicional que permitirá frenar la caída de las ventas en más de un 15%
El director general de Industria, Jesús Candil en declaraciones a la Cadena Ser expresó su confianza en que la mayor parte de las comunidades autónomas se sumen a este plan de ayudas con la aportación de 500 euros por operación. «En principio, los fondos disponibles para estas ayudas podrían llegar hasta los 200.000 vehículos. Teniendo en cuenta que un buen objetivo de ventas para el año podría ser algo más de un millón de matriculaciones, estamos hablando de un incremento (de la demanda) superior al 15%», explicó Candil.
El Plan 2000E, que entró ayer en vigor, establece la garantía de una ayuda mínima para la compra de coches de 1.500 euros, 500 aportados por el Gobierno central y 1.000 por los fabricantes. Algunas comunidades se sumarán con otros 500 euros, otras regiones han rechazado esta posibilidad y otras sumarán sus propios planes de incentivos.
Subirse al carro
Candil manifestó su «esperanza» de que finalmente la mayor parte de las comunidades terminen «subiéndose al carro» de las ayudas. «Hemos tenido reuniones con las comunidades autónomas y creo que progresivamente se irán adhiriendo al plan la inmensa mayoría», añadió Candil quien admitió que, «en términos generales», el Gobierno no había tratado antes del Debate sobre el Estado de la Nación con los ejecutivos autonómicos la propuesta que formuló en el Congreso el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
De las 17 comunidades autónomas, hay siete que han decidido acogerse al Plan 2000E. De estas, cinco están gobernadas por el PSOE (Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha y Extremadura), una por el PP (Castill y León) y la séptima, por un partido regionalista (Cantabria).