Las pruebas de hipoacusia ayudan a normalizar la vida de cinco niños
El programa de la Junta de Castilla y León se puso en funcionamiento en el Hospital de León hace cinco años y ha detectado dieciséis casos de sordera

Cristino Casas, jefe del servicio, y José Antonio Martínez.
Casi trece mil bebés en León (12.647) se han sometido desde el 1 de junio del 2004 al programa de detección y atención integral de la hipoacusia. En estos cinco años se han detectado dieciséis casos de sordera en los recién nacidos examinados, de los que cinco criaturas comenzaron con un tratamiento precoz que les ha permitido el aprendizaje del lenguaje como medio para normalizar su vida, según los datos facilitados por el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital de León, que también, en este tiempo, ha realizado el diagnóstico a 752 bebés externos al Hospital.
De los dieciséis casos detectados, a dos se les realizó un implante coclear -"operación que se practica en Salamanca -", otros dos lograron umbrales auditivos normales de madurez de su vía acústica, tres utilizan audioprótesis y otros tres son hipoacúsicos de un sólo oído. Otros dos niños están actualmente en estudio en otros hospitales de referencia.
En lo que van de año, el programa ha permitido examinar a 1.295 recién nacidos, sin la detección de ningún caso de hipoacusia.
El programa es voluntario y tiene una gran aceptación por parte de las familias y aunque la mayoría de los padres acceden someter a sus hijos e hijas a las pruebas, hay todavía un porcentaje pequeño que no la consideran necesaria o, tras el alta, no han podido ser localizados por los especialistas del Hospital. En concreto, veintitrés recién nacidos en León no han hecho la prueba en estos cinco años, bien por estar ilocalizables, por enfermedades asociadas o por traslado a otros hospitales.
Potenciales auditivos. La tecnología que se utiliza para realizar las pruebas es la denominada de los potenciales auditivos evocados del tronco cerebral de forma automática, explica el doctor José Antonio Martínez, responsable del programa en el Hospital de León.
Esta prueba recoge la actividad eléctrica de la vía auditiva, desde el nervio auditivo hasta los niveles subcorticales, como respuesta a un estímulo sonoro. Para ello, al recién nacido (preferentemente dormido) se le colocan tres electrodos pegados suavemente al cráneo y dos auriculares, por donde se le aplica el estímulo sonoro -"click-".
Los electrodos craneales reconocen la actividad eléctrica de la vía acústica y ésta se registra en una memoria. La prueba suele durar entre cinco y treinta minutos y se estudian los dos oídos del recién nacido.