Análisis | V. BURGUETE
El Plan E «se come» la liquidez de los concesionarios de coches en León
Los distribuidores adelantaron las ayudas estatales que se espera que lleguen en quince días, aunque la aportación de la comunidad aún no tiene fecha

Una familia acude a un concesionario para interesarse por un modelo de vehículo animados por el Plan
La concesión de los 2.000 euros de ayuda directa a los compradores de vehículos pone a prueba la tesorería de los concesionarios. Aunque teóricamente la industria aporta 1.000 euros, el Estado 500 y la comunidad autónoma, en este caso Castilla y León, aporta los otros 500, hasta ahora son los concesionarios quienes han adelantado el montante total, «lo que supone un desafío a las tesorerías de las empresas», según confiesa Carlos de Castro, gerente y accionista de Suzuki, Saab, Land Rover, Jaguar y Honda en León.
«El plan E comenzó en mayo y todavía no sabemos cuando vamos a cobrar las ayudas», señala Carlos de Castro. El sector espera que la ayuda del Gobierno llegue en los próximos quince días, pero la aportación de la comunidad aún no tiene fecha.
La iniciativa de Zapatero previó cien millones de euros para subvencionar la adquisición de vehículos de menos de 30.000 euros (siempre que se aporte un coche viejo de más de doce años ó 250.000 kilómetros).
Sin embargo, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) estima que a este ritmo de matriculaciones es probable que la dotación de cien millones de euros prevista por el plan se agote en otoño, lo que supondría paralizar de nuevo la demanda de particulares -”principales beneficiarios de la iniciativa gubernamental-”.
Por este motivo, considera prioritario que el Ministerio de Industria arbitre recursos adicionales para mantener el Plan 2000-E, una vez agotado el presupuesto inicial.
Aumento de matriculaciones. Las matriculaciones de automóviles en León aumentaron un 12,6% en el mes de junio, alcanzando los 801 turismos mientras que en Castilla y León se situaron en 1.914 unidades en los quince primeros días de julio, lo que supuso una subida del 15,6% con respecto al mismo período del año anterior, según datos del Instituto de Estudios de Automoción.
Sin embargo, el sector se muestra muy cauto a la hora de celebrar las estadísticas. El presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres, señaló que no hay que olvidar que el segundo trimestre del 2008 se comportó de manera muy negativa, por lo que este repunte era de esperar.
Previsiones. Tradicionalmente, los meses de julio y agosto son «francamente malos» en cuanto al número de ventas realizadas, por lo que el sector espera que octubre sea el mes en el que se produzca una verdadera recuperación de la facturación.
Carlos de Castro remarca que tras dos años de caídas continuas es de vital importancia dar salida al stock de marcas y vehículos acumulados. Además, añade que el Plan E no soluciona este problema, aunque reconoce que ha ayudado a aliviar la crisis por la que atraviesa la industria.
Los efectos de la contracción de la demanda, la acumulación de existencias y la caída de las ventas esconden la razón del despido de diez personas en León. El gerente de los concesionarios no duda en arremeter contra la inflexibilidad del contrato laboral y los costes que suponen para una empresa despedir a un trabajador, aunque la indemnización se suavice por tratarse de «causas objetivas, organizativas y económicas».
El plan del gobierno ha supuesto un incentivo económico alentador para los usuarios, reactivando la mentalidad de que «también ahora se pueden comprar coches», y aumentando el tráfico a las exposiciones de los concesionarios pero, como señala Carlos de Castro la filosofía del comprador en busca de grandes descuentos es peligrosa para un sector que es cada día menos rentable. Un ejemplo, una persona llega al concesionario y pregunta «¿Cuánto cuesta el coche?», «20.000 euros», «¿Y cuánto me quita?».