El uso del radar móvil incrementa un 400% las multas por velocidad excesiva
La Dirección General de Tráfico inicia una campaña de vigilancia que durará hasta el próximo día 23 de agosto con 50.000 controles previstos en carreteras leonesas

El subdelegado del Gobierno presentó los nuevos controles de velocidad en la provincia.
Las multas por exceso de velocidad se han multiplicado por cuatro desde la puesta en funcionamiento de los radares móviles que, como experiencia piloto a nivel nacional, han comenzado a circular por las carreteras de la provincia desde hace pocos meses.
Según datos aportados por la Subdelegación de Gobierno de León, durante el año 2008 fueron controlados 351.000 vehículos, de los que 6.334 infringieron el Código de Circulación por superar la velocidad máxima permitida. Este año, en el mismo periodo, han sido controlados 510.265 con 23.264 denuncias, según anunció el subdelegado de Gobierno, Francisco Álvarez.
«La velocidad excesiva estuvo detrás del 31% de las muertes en las carreteras leonesas el año pasado», afirmó Álvarez, que desveló que la semana pasada, la Guardia Civil detuvo a un conductor que circulaba a 218 kilómetros por hora por la A-6.
La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha una campaña de control de la velocidad, que se extenderá hasta el próximo día 23 de agosto. 50.000 vehículos serán sometidos a control, tal y como explicó el subdelegado en la presentación de la campaña. En el acto estuvo acompañado por Roberto Ferrero, capitán del subsector de Tráfico de la Guardia Civil y por María Sierra, en representación de la DGT en León.
Baja la velocidad media. «Hemos percibido un descenso de la velocidad media en la circulación de las carreteras leonesas. Es una de las causas, entre otras, de que hayamos conseguido un recorte notable en el número de víctimas mortales por este concepto en lo que va de año. De los 23 accidentes que se han producido hasta hoy, solamente en dos concurre el exceso de velocidad», explicó el subdelegado.
Las distracciones y la somnolencia son la segunda causa de mortalidad al volante en León, según el Gobierno.