Con ábside semicircular y altura de hasta 3,5 metros

Plano de la arquitectura.
La cueva consta de dos partes diferenciadas tanto en planta como en altura. Tras el vano de acceso, muy desvirtuado por los desprendimientos y la erosión de la ladera, que en parte están obstruyendo el paso, se abre una sala rectangular de 3,30 x 3,50 metros. Tras ella un paso más estrecho con arco de medio punto comunica con una sala de planta ultrasemicircular con techo abovedado que se conforma como un ábside. Todo ello indica, según los estudiosos, que la cueva fue ocupada por un solo eremita que la convirtió en una iglesia rupestre con morada y oratorio.
En la obra de Claudio Sánchez Albornoz, Una ciudad de hace mil años , referente a León, habla ya del monje ermitaño que vivía en la cueva del monte sobre el río Torío, que está en la localidad de Villamoros. Los redactores del PGOU reconocen que la escasa visibilidad actual de la zona les impidió realizar mayores apreciaciones a la hora de elaborar el catálogo arqueológico. Sitúan el yacimiento en la parcela 13, dentro de un área de monte bajo que se extiende en 16 hectáreas.