REPORTAJE |MANUEL FÉLIX
El humo forestal sepulta el Bierzo
Los pirómanos esperan a que las brigadas acaben su trabajo para actuar de nuevo

La UME que se había ido de Pradela tuvo que regresar ayer.
Las brigadas aéreas y terrestres que participan en el gran operativo desplegado por los servicios medioambientales de la Junta y el Estado a través de la Unidad Militar de Emergencia están desesperadas. Cuando ya tienen prácticamente terminado el trabajo y han sofocado por completo incendios intencionados de gran magnitud como el de Pradela, en el municipio de Trabadelo, el pirómano o pirómanos vuelve a actuar y prende fuego al monte en otro lugar, unos kilómetros más allá. Eso es lo que está pasando en la mayoría de los frentes, después de tres días intensos de trabajo en los montes del Bierzo. A las once de la noche del sábado, el fuego de Pradela estaba finiquitado y sin embargo aparecieron tres focos diferentes. A punto de evacuar. Lo mismo ha sucedido en el incendio de Susañe (Palacios del Sil), donde fueron detectados claramente dos frentes bien diferenciados. Las brigadas, y con ellas el mando operativo, estuvieron hasta las dos de la madrugada de ayer domingo, dado que se llegó a temer en algún momento que las llamas llegaran al pueblo. Fueron controladas a unos cien metros de las casas, y al final no fue necesario evacuar a la población. El incendio de Robles de Laciana también se inició en tres frentes diferenciados. Las llamas volvieron ayer a nivel 1 en Peranzanes y en la zona de Tremor-Murias, y se detectaron nuevos incendios como el de Fabero, donde verano tras verano está constatado que existe un pirómano que no da tregua, atosiga al monte y pone en peligro vidas humanas. El delegado de la Junta en la provincia, Eduardo Fernández, decía ayer que no se cansa de pedir colaboración a la ciudadanía para dar con los que queman el monte, y reclamar la máxima prevención, pero añadía que habrá que hacer algo más. Especialmente investigar y esclarecer estos sucesos, dado que si no es así, las labores para apagar los incendios forestales se quedan cojas. En el Bierzo había ayer brigadas de Burgos, Palencia, Valladolid o Salamanca, igual que gran despliegue de medios aéreos. Sólo en el de Pradela participaron ayer tres hidroaviones. más una larga lista de helicópteros de diferentes bases.