Diario de León

Mi pena es una cadena perpetua. ¿Y la suya?

Joan Mesquida, director general de la Guardia Civil, condecora a título póstumo al agente fallecido

Joan Mesquida, director general de la Guardia Civil, condecora a título póstumo al agente fallecido

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Opinión | susana corral

Viuda del motorista de la guardia civil asesinado en la León-benavente en julio del 2007

Querido Miguel:

Hoy me he atrevido a escribirte a ti y a todo aquel que lo quiera entender. El pasado día 24 de noviembre se celebró en Zamora el juicio en el que procesaron al tipo sin escrúpulos que te quitó la vida y te separó brutalmente de mí y de nuestras niñas aquel fatídico día 13 de julio del 2007.

Quiero escribirte a ti, mi vida, para que seamos los dos los que contemos a todas las personas que lean esta carta, todo lo ocurrido, todo lo vivido, todo lo sufrido. Además, así me siento más fuerte porque eres tú, Migue, quien día a día me das fuerza para seguir luchando contra el dolor, para continuar viviendo por tus dos niñas que son un reflejo constante de tu presencia.

Fue un trago muy amargo, largo como todo sufrimiento. Le tenía a pocos metros de mí, a Pablo Aparicio, aquel que deliberadamente y de forma tan terrible te quitó la vida. Hubiera querido retorcerle el cuello, deseé que le ocurriera lo mismo que te hizo a ti. Pero quiero confiar en la Justicia, que nadie se pueda reír de ti y de los que te queremos, de nuestro sufrimiento. Y que cualquier día vuelva a hacer lo mismo con otra persona, con otro compañero que en cumplimiento de su obligación le dé el alto por saltarse un control y deliberadamente como a ti, le empuje contra la barrera quitamiedos de la carretera.

En el juicio lo negaba todo y lo que no negaba simplemente decía que no se acordaba. ¡Mentiras! Mentiras muy profesionales. Se tenía muy bien aprendida la lección, alguien le dio un buen cursillo. Magnífico actor y sobre todo ejemplar alumno. Claro que es un buen profesional de la mentira, del pillaje, de la sinvergonzonería y muy buen aleccionado, tiene seguramente buen manager. Para nada es una persona que te haya matado por accidente porque se asustó creyendo que alguien sin saber quien, le perseguía. Te arrolló deliberadamente y así lo dijeron testigos presenciales.

Pablo Aparicio, demostró en el juicio ser una persona fría, calculadora. Controló perfectamente su verdadero carácter. Allí un testigo declaró que este individuo era una persona muy conflictiva. Su padre manifestó que su hijo nunca había sufrido enfermedad psíquica. De pronto el maldito día 11 de junio del 2007 ¿sufrió su primer brote psiquiátrico? No me creo nada; sólo sé que te mató. Espero que tenga un buen papel en la cárcel y que le dure toda la vida. Fríamente al acabar el juicio se refirió a mí, sin mostrar perturbación por lo que ha hecho (con o sin juicio mental, porque si alguien mata a otra persona sin intención, hay dolor, hay pena y arrepentimiento y él no lo demostró) y dijo que no sabía por qué tenía que indemnizarme porque el dinero no suple la pérdida de un ser querido, ¡Por supuesto que no! ¿O quizás piensa que todos somos de su misma condición? Lo único que puede consolarme un poco es desear que ojalá sufra mi misma pena. La mía será cadena perpetua; espero que la suya en la cárcel sea la máxima que se le pueda aplicar, sin atenuantes. Él es muy consciente de lo que hizo.

También escuché la declaración de la mujer que le acompañaba en el coche cuando te mataron. Creo que no es mejor persona que él. Si no debería haber sido más valiente. Aquí sólo perdimos nosotros, mi vida. Tú, las niñas, tu madre, tu tío, yo y todos los que te amamos.

Querido Migue, no pude escuchar las declaraciones de los médicos forenses, eran demasiado duras para oírlas y yo quiero recordarte entero y feliz. Pero sé que también declararon que te mató en el acto, que no sufriste, a ello me agarro también para seguir viviendo. Vivo por tus niñas, ellas son nuestra alegría, nuestra razón de existir para mí, para tu madre, tu tío, para los que seguimos necesitándote. ¡Qué duro fue llegar a casa, después de celebrarse el juicio y mirar la carita de las niñas! ¡Qué impotencia sentí! Te siento cerca. Eres tú Miguel, que de alguna manera me acompañas, has estado todo este tiempo dándome fuerzas, haciéndome fuerte para aguantar mi sufrimiento.

Me dejaste un 11 de julio del 2007. Temprano saliste a trabajar, hablamos por teléfono unos minutos a media mañana y a mediodía se hizo la noche, sin estrellas ni luna. Éramos muy felices, teníamos dos niñas de 4 años y 4 meses y medio de edad, íbamos a bautizar a la pequeñita el día 14 y a la vez celebrar mí cumpleaños y en su lugar nos brindaron tu funeral. Yo no he vuelto a cumplir años, me he quedado contigo ese mediodía cuando te mataron. Espero que cumpla una pena muy larga, la máxima legalmente dispuesta, pero sobre todo que por su causa ninguna familia sufra lo que nosotros estamos pasando, y no tenga que decir que no se acuerda de lo ocurrido, porque no haya quitado la vida a nadie.

Te siento cerca, eres tú Miguel, que de alguna manera me acompañas, has estado todo este tiempo dándome fuerzas, haciéndome fuerte para aguantar mi sufrimiento. Espero algún día recordarte sin «acordarme» de quien te envió lejos de mí, sintiendo sólo tu dulzura, recordando a la persona que me hizo la mujer más feliz del mundo, a ti, Miguel y por ti, siempre cerca.

Tu mujer.

tracking