Un aguacero a media misa obligó a terminar el oficio en el interior de la ermita
Con paraguas a María
Las flores, en grandísima cantidad, volvieron a atestiguar un año más el fervor de Carrizo de la Ribera a la Virgen del Villar, en un mes, el de mayo, en el que
Los vecinos de Carrizo prepararon un trono de flores para su patrona en la explanada de la ermita.
Viento y nubes amenazaron desde el primer momento a la romería del Villar, que, tras abandonar la carretera a Riofrío, cambió el polvo del camino de otros años pro el barro. La lluvia se había contenido hasta entonces y no fue hasta que la comitiva -"en la que sólo las mujeres portan la imagen-" llegó a la ermita cuando hubo que abrir los paraguas y recoger los pendones, mientras se esperaba la llegada del obispo de León, Julián López, con todo preparado para la misa al aire libre.
Durante la espera, en algún momento dio la sensación de que el cielo se apiadaba de los presentes, dejando pasar algún rayo de sol. Pero la postura de lo alto quedó patente cuando el prelado ya había terminado la homilía: el fuerte aguacero obligó a recoger la imagen, los vasos sagrados, libros y manteles para continuar el oficio en el pequeño templo.