Reportaje | ana g. valencia
Una mirada hacia el ayer de Brazuelo
José Luis García Ferrero repasa en un libro la historia de la localidad

El arzobispo de Santiago saluda a unos feligreses antes de entrar en la catedral de Astorga.
Más de 350 son las páginas de este libro que bajo el título Brazuelo, retazos históricos , es una extensa y completa obra que recoge de manera exhaustiva la historia de Brazuelo desde perspectivas diferentes, pero comunes en la meta de la obra que es «que la historia de este pueblo, paisajísticamente uno de los más bellos de la maragatería no se pierda para las generaciones futuras», asegura su autor, José Luis García Ferrero, un ingeniero naval enamorado de la tierra que le vio nacer.
Este libro es un trabajo de investigación que le ha costado a su autor cerca de nueve años, entre la recopilación de la multitud de documentos y la organización de los mismos, «seis meses me dedicaba a recoger información y otros seis a ordenarla», afirma orgullosos del final de su trabajo Ferrero, que halagando la obra no duda en calificarla de «magistral», desde el prólogo del catedrático de Literatura de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Hurta Calvo, así como la edición, y por supuesto el contenido de la obra.
«Esta idea surge a raíz de hacerle un favor a mi madre y de la curiosidad por mis antepasados, pero finalmente ha resultado un favor familiar pero también común a todos los paisanos de Brazuelo», argumenta Ferrero, que confiesa agradecido que ya van 250 ejemplares vendidos. El libro es histórico, conceptualmente concebido en tres partes, una civil, otra religiosa y una tercera que aún se está gestando referida a las costumbres.
«El núcleo de la obra se centra en la historia de los siglos XVI, XVII y XVIII, no obstante analizo un pleito de Brazuelo con Castrillo de los Polvazares que se inició en 1350 y que duró cuatro siglos, que está documentado con cartas de los Reyes Católicos», añade Ferrero, además de analizar los diferentes asentamientos que hubo en el pueblo, desde el Castro Celta, al campamento romano que existió por la presencia de minas auríferas o el destacamento militar. La obra hace un recorrido por la agricultura de la zona «basándome en el catastro es un desglose pormenorizado del análisis de la toponimia», asegura el autor que además ha recopilado en Brazuelo, retazos históricos , la historia de un total de 400 motes del pueblo, que el considera que «estos apodos son algo genético».
El capítulo dedicado a la iglesia de Brazuelo, así como el recorrido por todos los hijos de este pueblo desde el siglo XVII al XX, ponen de manifiesto la importancia histórica de la obra y además parece que a estos dos capítulos Ferrero les tiene un especial cariño. «La vena técnica siempre me sale, son multitud las variables que manejo en este trabajo». Pero sin duda, esta enciclopedia de Brazuelo es un bien al alcance de todos.