Reportaje | vanessa araujo
Mineros en la memoria
Caboalles de Abajo recordó a todos los profesionales fallecidos en la mina

Dos mineros colocaron flores en recuerdo a sus compañeros fallecidos.
La localidad lacianiega de Caboalles de Abajo acogió ayer un homenaje que se realizó a todos los mineros fallecidos en accidente de trabajo. El acto comenzó en el monolito del pozo la María dedicado a los profesionales que perdieron la vida en la mina.
Dos hombres vestidos de mineros depositaron una corona de flores para recordar a todos los trabajadores. A continuación, los coros del valle unieron sus voces para cantar una versión inédita de Santa Bárbara Bendita , en la que se incorporaban frases haciendo alusión a todos los mineros de la comarca fallecidos. Durante esta melodía, algunos asistentes no pudieron reprimir las lágrimas al recordar a sus familiares y amigos desaparecidos.
El homenaje continuó en la iglesia de Caboalles de Abajo, con un concierto que llevaba por nombre In Memoriam, la mina en el cielo. Actuaron una coral de la localidad asturiana de Cangas del Narcea, el grupo Xaleu y las corales de Caboalles de Abajo y Santa Bárbara de Villablino. Para finalizar, tuvo lugar una misa.
Este evento fue organizado por la Asociación Iniciativas Culturales de Caboalles (Inculca), desde donde señalaron que este homenaje iba dirigido a todos aquellos mineros que perdieron su vida en la mina, así como a los diez trabajadores que murieron en el pozo la María de Caboalles de Abajo hace más de treinta años. En este sentido, cabe recordar que los profesionales que perdieron la vida en el accidente minero de la María el 17 de octubre de 1979 y que más vidas se cobró en la minería lacianiega fueron: Adolfo Real, Alfredo Prieto, Antonio Restrepo, Arseli Fernández, Basilio Uria, Emilio Pinillas, José Ouviaña, Manuel Gómez, Manuel González y Otilio Álvarez.
El año pasado ya se había celebrado este homenaje a todos los mineros fallecidos. La organización ha hecho coincidir, en ambas ocasiones, este acto con el aniversario del fallecimiento de los diez mineros muertos en el pozo la María.
El acto de ayer puso de manifiesto una vez más la gran sensibilidad e implicación que hacia el colectivo minero muestra la comarca lacianiega, tan vinculada a esta actividad empresarial. Son frecuentes los casos de vecinos de la zona que han vivido en carne propia o de manera próxima la desaparición de alguien cercano como consecuencia de algún siniestro bajo tierra.
Es por este motivo por el que el reconocimiento de ayer, al igual que sucede en otros actos de este tipo, resultó conmovedor para los asistentes, que vieron representados en los mineros que participaban en el homenaje a aquellos seres queridos fallecidos en la mina en los últimos años.