Reportaje | maite almanza
Belleza al desnudo
Promonumenta retira tres toneladas de maleza de la ermita de Requejo

Voluntarios de Promonumenta trabajan bajo la bóveda.
Pertrechados de palas, rastrillos, azadones, tijeras y desbrozadoras, los voluntarios de Promonumenta limpiaron y acondicionaron ayer por la mañana la ermita de San José, en Requejo, localidad perteneciente al municipio de Villagatón. El templo, del siglo XVIII, carece de cubierta, lo que a juicio del presidente de la entidad, Marcelino Fernández, pudo haber influido en que la maleza campase a sus anchas por el interior del templo. «La parte que peor estaba es la ubicada en un lateral del edificio, en la que los arbustos tenían casi tres metros de altura y estaban enmarañados con zarzas», dijo, al tiempo que precisó que los treinta participantes en la iniciativa se vieron obligados a entrar al interior del recinto por un pequeño sendero que discurría hacia el antiguo altar, único resquicio que la maleza no había invadido por completo. «El interior era una selva», indicó el presidente.
Habían llegado desde León capital, La Bañeza, Santa María del Páramo o Zamora, e incluso lo hicieron acompañados de dos niños que también participaron con ganas en las labores. «No tocamos las piedras, sólo retiramos las zarzas y arbustos, y cortamos la hiedra por debajo, para que se seque y en un tiempo pueda ser retirada», dijo Fernández. «Los voluntarios tienen suficientes conocimientos para hacer estas tareas, y la asociación tiene arqueólogos y restauradores que también nos marcan las pautas que debemos seguir», añadió el presidente.
Promonumenta actuó en el interior y el perímetro de la ermita, de donde retiró algo más de tres toneladas de maleza, que fueron trasladadas en dos remolques hasta las afueras del pueblo. La intervención en este templo es la primera que la entidad lleva a cabo en este primer trimestre de la temporada. La asociación limpiará el sábado próximo otra ermita, la de Santa Marina, en Robledo de la Guzpeña.
Este tipo de intervenciones de Promonumenta pretenden «llamar la atención de las administraciones y la población para que sean conscientes del patrimonio que poseen», dijo Fernández, que indicó que algunos vecinos del pueblo se sumaron a los trabajos.
El presidente de la entidad alertó sobre el peligro de derrumbe de la cúpula de la ermita. «Lo primero que hay que hacer es techar el edificio, para que no se caiga, porque aunque es de piedra no se sabe lo que puede aguantar», indicó.
Los voluntarios, que visitaron también la iglesia de Requejo, en cuyo interior se conserva parte del retablo de piedra de la ermita de San José, degustaron una comida en el pueblo tras finalizar los trabajos.
La ermita de San José de Requejo fue construida en 1739 gracias a la iniciativa de tres sacerdotes naturales de la localidad que fundaron una capellanía. El edificio conserva el ábside, sus dos capillas y la bóveda que comunica éstas con el altar. El párroco, Ángel Lucio Vallejo, intenta desde hace tiempo que sea restaurada.