Precariedad telefónica en Caín
Los vecinos de esta localidad montañesa temen quedarse sin línea durante este invierno debido a que llevan un año y medio con un cableado provisional

El pedáneo de Caín, Víctor M. Sánchez, muestra un empalme en un tramo del cableado provisional.
Los vecinos de Caín están preocupados por los posibles cortes de teléfono que pueda sufrir el pueblo si no se sustituye la línea provisional que suministra este servicio antes de la llegada de las nieves, según puso de manifiesto el presidente del pueblo, Víctor M. Sánchez Pérez.
En este momento el pueblo recibe la línea telefónica desde Posada por una manguera de cables provisional que fue extendida junto a la carretera hace año y medio, al comienzo de las obras de adecuación de este acceso rodado al pueblo, momento en el que se procedió a introducir en las cunetas una nueva conducción para ello. La carretera lleva meses funcionando a pleno rendimiento, pero la manguera provisional continúa en las laderas próximas a la carretera y expuesta a las inclemencias del tiempo o al vandalismo.
Victor M. Sánchez detalló el temor de los vecinos a los cortes telefónicos con la llegada de las lluvias, la nieve y los desprendimientos de piedras, como ocurrió el invierno pasado en varias ocasiones. «Llega el agua la nieve y las ventiscas, y con ello aumentan las probabilidades de averías por cortes del cable, humedades-¦ El invierno pasado nos pasó varias veces y en una ocasión estuvimos cuatro días sin teléfono y en estos tiempos no se puede estar sin teléfono todo ese tiempo», manifestó el pedáneo de Caín, quien puso en duda que las nuevas conducciones estén correctamente diseñadas para contener la nueva línea telefónica y que el problema resida ahí.
Por su parte, el director conservador del Parque Nacional y responsable de la obra de la carretera, Rodrigo Suárez Robledano, manifestó su total acuerdo con la preocupación expuesta con el pedáneo de Caín, afirmando que el parque tomará las medidas para que la compañía telefónica finalice con su cometido. «Si Caín recibe aún el servicio de teléfono por la manguera provisional hay que proceder de inmediato a su sustitución por la definitiva, ya que además de quedar el servicio en precario, la manguera supone un impacto visual en las zonas donde es visible.», manifestó Suárez Robledano.
La probabilidad de derrumbes y desperfectos por las inclemencias del tiempo se multiplica con la llegada del invierno en esta zona de la montaña oriental leonesa, como se puso de manifiesto el corte de luz de tres horas que sufrió Caín el pasado sábado tras la caída de una piedra en el entorno del Puente Cancelis.
Los vecinos de la localidad también han sufrido en los últimos meses los efectos de las obras de la carretera de acceso a Caín, de unos seis kilómetros de longitud y que han supuesto la inversión de cinco millones de euros. La complejidad de las trabajos debido a las circunstancias del terreno han obligado a los responsables a realizar numerosos cortes de carretera para poder seguir con las obras.
Las últimas han sido las realizadas en el Puente Grande de la localidad, que han mantenido los cortes durante el mes de octubre, en horario de mañana y tarde durante los días laborables. Las obras en el puente prevén mejorar el paso de los vehículos, ya que actualmente éste resulta demasiado estrecho y con la salida en curva, lo que dificulta el tránsito rodado, especialmente a los vehículos de mediano y gran tamaño, como es el caso de los autobuses.