ALIJA DEL INFANTADO
Tirón de orejas del TSJ al alcalde
La Sala de Gobierno del alto tribunal de la comunidad insta al regidor a dotar al Juzgado de Paz de una sede con los medios necesarios para realizar su trabajo

Vista de la sede judicial de Alija desde la posición que ocupa el público ante el juez.
La Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) decidió en su sesión del pasado lunes que el Juzgado de Paz de Alija del Infantado cuente con una sede digna, dotada de los medios necesarios para el desarrollo de su labor y debe contener los expedientes, libros y archivo del Registro Civil, según informó la oficina de prensa del órgano jurisdiccional.
El órgano jurisdiccional no señala un lugar para ubicar la sede de juzgado alixano, aunque sí la obligatoriedad de que, mientras se encuentren unos locales acondicionados como los dispuesto, el Juzgado de Paz debe encontrarse en el mismo lugar en el que se encuentran su archivo y documentos de trabajo, es decir, en el Ayuntamiento de la villa.
El acuerdo de la Sala de Gobierno se notificó por correo a la Secretaría del Juzgado de Paz, ubicada en Laguna de Negrillos, al juez de paz y al alcalde de Alija, Luis Panero. Según el gabinete de prensa del TSJ la Sala de Gobierno «no ha emitido una sentencia sobre el caso, aunque indica lo que dispone la ley para su aplicación». En cualquier caso, según el Artículo 158.2 de la Ley Orgánica 6/1985 de 1 de julio del Poder Judicial «los actos de las Salas de Gobierno gozarán de ejecutoriedad, serán recurribles en alzada ante el Consejo General del Poder Judicial y les serán de aplicación supletoria las normas de la Ley de Procedimiento Administrativo».
El alcalde de Alija del Infantado, Luis Panero -”el tercero de esta legislatura-”, decidió el traslado del Juzgado de Paz a un inmueble de la calle de La Torre, que alquiló el municipio, en noviembre. El edificio, de una sola planta, dispone de un vestíbulo, un aseo en no muy buen estado -”la tapa de la cisterna está rota-” y una habitación cuya obra no está rematada y en la que se almacena diverso material como si de un trastero se tratara. Fue en el recibidor donde se instaló una mesa y una silla para el juez de paz y otros asientos más para el público.
Desde noviembre. En principio el local no disponía de fluido eléctrico, si bien el sábado se pudo comprobar que ya disponía de este servicio. El juzgado de paz cambió de sede a final de noviembre sin que se trasladara a las dependencias descritas la documentación y su archivo. Era un funcionario el que tenía que llevar los expedientes desde la casa consitorial al local del juzgado y el 18 de enero se suspendió un juicio de faltas, con el consentimiento de los asistentes a la vista, ante la imposibilidad material de celebrarlo en la sede judicial del municipio. El juez de paz, Victoriano Villar, emitió al día siguiente un comunicado en el que manifestaba su intención de no realizar actos jurídicos en Alija del Infantado mientras no variasen las condiciones de la sede.