ALIJA DEL INFANTADO
La crisis noquea al Gran Jurru
El equipo de gobierno anuncia la suspensión de todos los actos del antruejo alixano ante la imposibilidad de las arcas municipales para asumir el coste de la fiesta

La corregidora insta al Gran Jurru a abandonar Alija.
¿Habrá Jurru este año? Ante el estado ruinoso que mostraba el poblado de las infernales criaturas, situado en la plaza Mayor de Alija, muchos se preguntaban por la celebración del antruejo alixano, el Ritual del Jurru, así como de los actos que celebra el pueblo por el antruejo. Los más optimistas estimaban que en esta semana los operarios municipales pondrían en orden el poblado jurral, pero el alcalde de Alija, Luis Panero, confirmaba ayer la noticia: «Lo hemos suspendido por la crisis. El Ritual del Jurru cuesta su dinero y se suspende este año para dedicarlo a otros menesteres», explicó el regidor.
El Jurru, cita obligada de los sábados para los amantes del antruejo supone «gastos fuertes» a lo que se suma «el poco personal que hemos tenido en el Ayuntamiento» para acometer los preparativos. Panero señaló que el coste varía en función de los años, «pero igual te llega a los 4.000 o 5.000 euros e incluso más», señaló. Panero manifestó que aun contando la subvención que recibe el Ayuntamiento de la Diputación al tratarse de una Fiesta de Interés Provincial «no se cubre el presupuesto. Es muy poco», motivo por el que la suspensión ha tenido en cuenta que incluso podría perderse la declaración que otorga el Palacio de los Guzmanes a las fiestas que se distinguen por su originalidad y arraigo.
Panero señaló que el coste del antruejo no se ciñe en exclusiva al Ritual del jurru, representación de la lucha entre el bien y el mal y parte más conocida de la celebración y recordó que «hay actos todos los días: el domingo desfilan los personajes, el lunes se organizan actos para los niños y el martes, la merienda y el recorrido por el pueblo, para finalizar el Miércoles de Ceniza con el entierro de la sardina y la parva para todo el pueblo.
Por otra parte, durante muchos años, Alija ha mostrado su hospitalidad con quienes se han acercado a ver el espectáculo de máscaras con unas pastas y un licor. El ritual se cerraba con una cena, baile, hogueras y artificios.
El intento de salvarlo. «Lo hemos querido hacer a toda costa, pero, al final, no ha sido posible» añadió Panero. Además, al parecer se han producido bajas entre quienes realizaban algunos de los papeles principales, dijo el alcalde.
Panero anunció que reunirá al pueblo, con el fin de ver qué se hace con el poblado y no descartó desmontarlo, después de años de permanencia en el jardín de la plaza Mayor.
El recinto presenta daños en algunos puntos de la empalizada y dos de las chozas amenazan con derrumbarse debido, quizá por el pudrimiento de la madera que las sustentaba.
Lo que se desconoce de momento es si la población celebrará de manera espontánea el antruejo, saliendo a la calle con máscaras y tenazas, como se hacía antaño.