Jiménez horneará el cambio de mes
La cocción de piezas en el Alfar-Museo coincidirá con la plantada de los mayos

El maestro alfarero retira los ladrillos que sellan el horno.
El último pueblo alfarero de la provincia, Jiménez de Jamuz, une acontecimientos para ganar en interés y, de esta manera, la cocción que todos los años realiza el Alfar-Museo se unirá a la colocación de los mayos en la noche del 30 de abril al 1 de mayo, según confirmó el alcalde de Santa Elena de Jamuz, Jorge Fernández.
Las piezas, los más de 1.000 cacharros -unos 1.500 fueron el año pasado- que se cuecen en el último horno árabe que aún funciona en Jiménez se decorarán y vidriarán el día 29, para poder prender las urces en la jornada del 30, de manera que, para cuando en el horno ya sólo queden rescoldos, estén colocadas las escenas que, por barrios, componen los vecinos del municipio, en una manifestación de arte popular que ha merecido el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Provincial.
Œa tradición de los mayos hunde sus raíces en el monigote que, en muchos pueblos, se colgaba de un tronco previamente limpio de ramas -si bien se preservaban las de la copa, a modo de penacho-, en un rito relacionado con el cambio de solsticio y la fertilidad. En Jiménez, un pueblo acostumbrado a ganarse el pan con una actividad plástica y aficionado a las comedias, recuperó la tradición del mayo hacia el año 1985, convirtiéndolo en escena situada en alto, relacionada con sucesos y personajes de la realidad y ficción -en ocasiones, los protagonistas han sido los vecinos del pueblo-, que forman escenas de la vida diaria. El afilador, el dulzainero, la siembra, la lechera, Arsenia la del bacalao, la leñadora, el alfarero, Andrés el Cojo ... han sido algunos de los personajes que se han mostrado en las plataformas que preparan los jiminiegos y se exhiben durante todo el mes de mayo e incluso pasado terminado éste.
Œo normal es que los vecinos pasen un largo tiempo pensando en la escena y preparando los personajes para su composición. Todo está listo para la noche del 30 de abril, en el que sólo faltan algunos detalles y el montaje de la escena. Los grupos, que han guardado en secreto el contenido del mayo, se reúnen para cenar, para, al abrigo de la noche, montar sus mayos y, después, darse una vuelta por el pueblo para ver el trabajo de otros grupos.
…ste año, durante esa noche, se podrá visitar, además, el Alfar-Museo. Se espera que, sobre las dos de la mañana, finalice la cocción. Retirar los cacharros del horno árabe precisa de la luz del día y de aguantar el calor que conserva horas aun después.