Un abrazo entre La Bañeza y sus tierras
La plaza Mayor de la ciudad congregó a 27 pendones en un colorido y espectacular día de las comarcas

El pendón de La Bañeza cumple su segundo aniversario.
Pasada la una del mediodía y con un calor sofocante un numeroso público se agolpaban en la plaza Mayor de la ciudad para reunirse allí con los pendones de las comarcas bañezanas en este día que la cabecera comarcal les dedica.
«Ribera del Órbigo, del Tuerto, Jamuz, la Valduerna y el Páramo; todas nuestras comarcas están aquí reunidas», destacó José Miguel Palazuelo, alcalde de la localidad. Además en el templete que presidía la plaza Mayor presidían la llegada de los pendones los miembros de la corporación municipal, alcaldes y pedáneos de los diferentes pueblos y, por supuesto, Conrado Blanco, cronista oficial de la ciudad y responsable de la recuperación de su pendón que este año cumple su segundo aniversario al igual que la fiesta.
Un total de 27 pendones desfilaron por la ciudad. La procesión, encabezada por el paño de la Cofradía de la Vera Cruz de La Bañeza y cerrada por el bañezano acogía entre ellos a 25 pueblos que mostraron orgullosos sus telas. «Un día de alegría, de convivencia y de exaltación de nuestras costumbres», añadió Palazuelo, quien se mostró agradecido por la gran acogida de esta segunda edición del día de las comarcas. La entrada de los paños en la plaza fue un espectáculo. Algunos pendones entraron de rodillas para asombro de los curiosos y cada pueblo mostró sus habilidades. Telas portadas por mujeres, hombres e incluso niños que recogen una de las tradiciones más arraigadas de la provincia. Hubo hasta poemas en honor a los estandartes. Una fiesta que homenajea a los pueblos, como destacó Conrado Blanco «Estáis aquí las gentes del viejo Reino de León que sois las mejores del mundo».
El desfile salió del aparcamiento de Eroski y recorrió parte de la ciudad durante más de dos horas para arropar en la plaza Mayor con sus paños a todos los vecinos de la comarca. Esta es una muestra de los lazos de unión entre la ciudad y sus pueblos en esta ya consolidada fiesta de las comarcas bañezanas.
Después de la parada en la plaza Mayor el desfile continuó hacía El Jardinillo, donde se celebró una comida popular. Cerca de 1.000 personas se acercaron para disfrutar del pollo, menú de este año. Tras la comida y la sobremesa, un concierto de música de los 60 y los 70 reunió de nuevo a todos los bañezanos y sus vecinos en la plaza Mayor para dar por termina la jornada.