santa marina del rey
«Contad conmigo»
El subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez, recibió de mano de sus paisanos el título de hijo predilecto de su pueblo.

VecinJavier Álvarez entregó la placa al subdelegado
Como manda la tradición en estos casos las cámaras de fotos, los trajes y las corbatas salieron a relucir en un día especialmente lluvioso. Todos para retratar y acompañar a Francisco Álvarez, subdelegado del Gobierno, en León el día que su localidad natal, Santa Marina del Rey, le nombró hijo predilecto. Un acto que estuvo marcado por la emoción.
El salón del plenos del ayuntamiento fue el escenario elegido para acoger el momento en el que el alcalde de Santa Marina, Javier Álvarez, hizo entrega de la placa que bajo la atenta mirada de los vecinos, el subdelegado recibió con la responsabilidad que «este honor gratuito», como el propio homenajeado lo definió, significa para quien lo porta.
Los aplausos anunciaron la entrada del político en el salón abarrotado de paisanos, amigos y familiares. «Este es un día especialmente importante en la vida de una persona», aseguró el subdelegado, que en más de una ocasión tuvo que contener la emoción. El alcalde de la localidad también tuvo palabras de agradecimiento para todos los vecinos que quisieron acompañar a su paisano en un día tan señalado. Álvarez destacó la labor desinteresada que el político ha desempeñado por su pueblo y destacó que «el subdelegado ha sido el mejor embajador que Santa Marina ha podido tener, por su calidad humana y por la promoción que ha hecho de su pueblo allá donde su cargo le ha llevado». Las intervenciones de Matias González, director del Museo Etnográfico de San Martín y de Camino Álvarez, presidenta de la Asociación de enfermos de Alzhéimer, recorrieron las andanzas personales y políticas del homenajeado. «La asociación era un sueño promovido por Francisco Álvarez que hoy es una realidad», destacó Camino Álvarez, quien agradeció al subdelegado «no abandonar nunca sus raíces». Por su parte González recordó cómo conoció al político cuando ambos eran profesores de secundaria en Ponferrada con «una sonrisa que animaba y anima siempre al servicio», destacó.
Francisco Álvarez aseguró que éste era un honor compartido que «ha merecido la pena y seguid contando conmigo en todas vuestras ambiciones. Todo lo que somos es patrimonio compartido». Un largo aplauso puso el broche final al acto en el que los paisanos del político le brindaron su más sincero reconocimiento.