La Bañeza
La CHD planea hacer dos balsas en el Órbigo para aliviar la sequía del Páramo
Se trata de ejecutar dos pequeños embalses en los arroyos del Arrial y Los Morales .

Vista aérea del Órbigo y del canal de Carrizo.
La Confederación Hidrográfica del Duero ya tiene en mente los primeros pasos para la regulación del río Órbigo. Se trata, según señaló ayer a este periódico el presidente del organismo, José Valín, de una de las propuesta recogidas en un estudio para la regulación adicional del río y sus afluentes el que se proyecta la construcción de dos balsas para aliviar las situaciones de sequía en las tierras del Páramo, sustituyendo así a la descartada propuesta de ejecutar embalses en Omaña. «Consideramos que es la opción más interesante porque nos permite avanzar por fases», concreta Valín, quien señala que en la primera fase se procederá a intervenir en las regulaciones laterales del Órbigo con la ejecución de los dos pequeños embalses.
El primero de ellos se llevará a cabo sobre el arroyo del Arrial y se llenaría con aguas del canal de Carrizo. Las previsiones apuntan a que tendría una capacidad de 23 hectómetros cúbicos. La otra actuación se desarrollaría en el arroyo de Los Morales, con una balsa de 11,3 hm3 que se llenaría con aguas procedentes del canal de Velilla. «En total contaríamos con unos 35 hm3», señala el presidente de CHD que considera que «lo bueno de esta solución es que se trata de dos pequeños embalses con capacidad reducida poero segura, ya que el abastecimiento del agua está garantizado.
La segunda fase del proyecto se desarrollaría construyendo pequeñas balsas en las zonas regables. «Nos permite ir trabajando paso a paso y sin un impacto ambiental importante». Así, matiza, «podemos ir viendo el funcionamiento del sistema»
También se llevarían a cabo actuaciones complementarias a través de un estudio sobre la utilización de las aguas de todo el sistema de drenaje del Páramo «que se escurre a lo largo de la campaña».
Valín no descarta que se sigan estudiando otras opciones, aunque de momento, la Confederación Hidrográfica del Duero comenzará a acometer los trabajos para realizar el estudio de impacto ambiental. La intención del organismo es avanzar en las soluciones «porque los trámites son largos y si es viable medioambientalmente hay que redactar los proyectos y proceder a las expropiaciones y son trámites que llevan cierto tiempo».
El presidente de CHD apunta a que también se está trabajando en la reordenación del río Carrión, «con el fin de disminuir la dependencia de la zona del sistema de Riaño».