pardomino
Siempre en la memoria
Los vecinos del desaparecido pueblo celebran su fiesta.

Los homenajeados este año, Epifanio Díez y Carmen González, frente al santo tras la procesión.
Varios cientos de personas se dieron cita ayer en la fiesta encuentro de Pardomino–Vegamián en honor de San Antonio de Padua. Los actos se iniciaron a las 12.00 horas con la marcha con el santo hasta el paraje de Pardomino. A las 12.30 horas se realizó la condecoración de los padrinos de la fiesta que en esta edición fueron Epifanio Díez y Carmen González. A las 13.00 horas se celebró una misa tras una pequeña procesión que abrieron los padrinos seguidos de la pendoneta de Pardomino y el la imagen de San Antonio de Padua. Al finalizar la misa se hizo entrega a toda la gente asistente de trozos de la torta de San Antonio acompañada de vino. Los actos contaron con la actuación del grupo de música tradicional La Ribera.
La tarde se inició con una comida campestre popular en el paraje de Pardomino, al termino de la cual y tras la siesta, se pusieron en marcha juegos infantiles para los más pequeños. Los actos finalizaron a las 21.00 horas con la limpieza de la campera de Pardomino.
Este año en el díptico informativo de la fiesta había un emotivo texto de Miguel Cordero del Campillo, doctor en veterinaria y que fue rector de la Universidad de León en los años ochenta. Señala que nació en Vegamián y relata una de las visitas realizadas a su pueblo, en un momento en que se habla mucho de la memoria histórica. Hace una visión del recuerdo de su pueblo y de algunas de sus gentes. Otras personas también se dieron cita en la fiesta de Pardomino y para ello han venido de lugares tan lejanos como Australia o México dado que según cuentan ha querido volver a recordar parte de la historia de Vegamián con la gente de sus pueblo.
Cada año esta fiesta congrega a naturales de Vegamian a sus hijos y sus nietos dado que el objetivo es que esta fiesta de recuerdo de un pueblo que se fue con las aguas del embalse del Porma no se pierda con el tiempo y pase de generación en generación. Tal y como comentan algunos «tratamos de inculcar a nuestros hijos y nietos en sentimiento de esta fiesta para que no se pierda ya que es un momento de compartir sentimientos». Esta es la intención de los organizadores de esta fiesta que en esta edición contó con un tiempo soleado lo que favoreció la comida campestre y la realización de otros actos al aire libre. Al abandonar Pardomino se sale con la esperanza de volver el próximo año para compartir un día muy especial con sus gentes.