Sentimiento leonés a flor de piel
Setenta leoneses afincados en Cataluña se reunieron entre abrazos en Hospital de Órbigo para celebrar su encuentro anual y disfrutar de una jornada de hermandad.

Los leoneses residentes en Cataluña junto al alcalde de Hospital, Enrique Busto, primero por la derecha.
Al ritmo de la canción popular Todos somos de León, contentos de ser de aquí , setenta personas afincadas en Cataluña pero con un profundo sentimiento leonés, se reunieron ayer en Hospital de Órbigo para celebrar el encuentro anual de los leoneses residentes en Cataluña, una cita que organiza desde hace diecinueve años el primer miércoles de agosto el Centro Leonés de Barcelona.
Los protagonistas del encuentro nacieron en el Páramo, el Órbigo, Coyanza o el Curueño, entre otros, y muchos de ellos hace más de medio siglo que emigraron. Sin embargo, y a pesar del paso de los años no han perdido el amor por su tierra. Un sentimiento que han inculcado a sus descendientes, muchos de ellos ya nacidos lejos de la provincia.
«No se pueden secar nuestras raíces, si dejamos que pase se morirá el árbol», argumentó una de las mujeres participantes en la jornada, quien explicó que es en esta idea en la que reside este encuentro anual. «Llegamos y nos abrazamos, compartimos un día de hermandad y disfrutamos de todo lo que nos brinda nuestro León», comentaron.
Cada año el Centro Leonés de Cataluña nombra una sede diferente para esta cita, y a lo largo de estas diecinueve ediciones, La Bañeza, Astorga, o Boñar han hecho de anfitrionas.
La fiesta comenzó entre saludos y, tras la misa todos se reunieron a la sombra del puente para disfrutar de los juegos tradicionales, la rana y los bolos leoneses. La comida de hermanadad puso el broche final a la jornada.