Esos carnavaleros bajitos
La fantasía de un millar de niños llena las calles de la ciudad en el primer desfile programado para celebrar La Piñata que hoy vive su día grande.

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Dicen que los últimos serán los primeros, y quizá por eso en Astorga, tanto a pequeños como a mayores La Piñata les corre por las venas. Éste es de los pocos carnavales que se celebra en la provincia después del miércoles de ceniza y desde el año 2008 son los niños los que se encargan de anunciar que Doña Cuaresma se retrasará unos días en llegar a la ciudad. Con esta premisa cerca de un millar de niños se concentraron ayer en la plaza de Eduardo Castro y en un momento, las calles de Astorga se llenaron de la fantasía infantil de mano de las muñecas, las simpáticas brujas, los payasos, los mimos o las mariquitas.
El desfile estuvo acompañado de la música carnavalera de la Banda de la Escuela Municipal de Música, que eso sí, animó a todas las edades. Además, la comitiva, bajo la atenta mirada y el orgullo de sus padres, estuvo acompañada del grupo de teatro de calle A ras de suelo y de los Scout. Tras aproximadamente una hora de desfile los carnavaleros más bajitos llegaron a la plaza Mayor donde disfrutaron de un chocolate caliente servido por la confitería El Arriero Maragato.
Los disfraces infantiles calentaron los motores del gran desfile de Piñata que se celebra hoy y en el que se esperan cerca de 70 grupos de toda la provincia a los que aún les quedan fuerzas para resucitar a Don Carnal.