VILLAREJO DE ÓRBIGO
El arte que dura un segundo
Los vecinos confeccionarán mañana las alfombras de serrín para dotar de color el recorrido en la procesión del Corpus.
Efímeras sí, pero llenas de color y arte convertido en tradición. Así son las alfombras de serrín de Villarejo de Órbigo que, puntuales a su cita con el Corpus Cristi, volverán a teñir mañana las calles de esta localidad leonesa cuyas fiestas vienen marcadas por la austeridad en el presupuesto pero también por la variedad de actividades.
Cuando el repique de campanas y posterior lanzamiento de cohetes inauguren hoy los festejos, el grupo Barbacana recorrerá las calles del pueblo amenizando con su música las primeras horas de fiesta. La discoteca móvil Sound Station, por su parte, se encargará del ritmo y el baile hasta altas horas de la madrugada.
Antes del desayuno, como marcan los cánones, los vecinos empezarán a confeccionar las dos alfombras —una colocada junto a la iglesia parroquial y la otra en una de las calles que recorre la procesión—. Y es que el principal motivo de tradición no es otro que el paso por encima de ellas. Un ritual que se repite año tras año y que está lleno de emoción, por un lado, y de «pena» por otro, al ver cómo lo que ha costado tanto tiempo hacer —en torno a cuatro horas— se destruye en tan sólo unos minutos.
La verbena del sábado correrá a cargo de la orquesta San Francisco, preludio de la chocolatada y el sorteo de numerosos regalos.
Este año se han sustituido los juegos tradicionales de la jornada dominical para los más pequeños por una espectáculo de títeres. El fútbol y el baile fin de fiesta con la orquesta Nievla completan el fin de semana en Villarejo.