Sahagún
El encierro, desde la barrera
Pocos corredores en una carrera . limpia que duró tres minutos.
Los novillos de Antonio Pérez de San Fernando pasan sin corredores entre sus astas.
siglos de tradición taurina y el «tente necio» que se atribuye al patrón, san Juan de Sahagún, no fueron suficientes para animar a los corredores a sentir el aliento de las reses de Antonio Pérez de San Fernando (Salamanca) en los riñones. El orgasmo del miedo que muchos buscan alcanzar en otros lugares como Pamplona tampoco fue atractivo suficiente. Quizá las medidas de seguridad impuestas tras el fallecimiento de un joven hace ahora dos años metan el miedo en el cuerpo y puede ser que el éxodo rural también se haya llevado de la villa el arrojo juvenil. Lo cierto es que novillos cubrieron el trayecto en una carrera limpia, de unos tres minutos, con las palanqueras llenas de público y de los que quieren arrimarse, pero con un pie preparado ya para saltar a seguro.
Recogida de estandartes
Tras el pregón del sábado, los facundinos vivieron ayer su primer día de fiestas, con un programa de actos que se retrasó por la duración de la novena en honor al patrón. Las ganas de celebración y la festividad de hoy en la cabecera de comarca tampoco hizo que el público mirase demasiado le reloj. Como es tradicional, las peñas se dirigieron al templo del patrón para la recogida de estandartes y, de ahí, al Ayuntamiento, donde el alcalde, Emilio Redondo, proclamó el inicio de las fiestas y lanzó el chupinazo. Redondo alabó el esfuerzo de las peñas, que saca adelante las fiestas todos los años. Posteriormente, se celebró el encierro, al que siguió una suelta de vaquillas en la plaza de toros, con los tendidos abarrotados de público. Ya por la noche se quemó una colección de fuegos artificiales y la Orquesta D.Moda tocó en la verbena.
Hoy, festividad de san Juan de Sahagún, la villa vive el día grande de los festejos, con la tradicional procesión y adoración de la reliquia.