La amenaza de la erosión
El sur de la provincia sufre riesgo de desertización, un mal que ya ha afectado al 37 por ciento del territorio peninsular.
Los suelos áridos, semiáridos y subhúmedos secos acumulan más papeletas para sufrir el avance de la desertificación, áreas que en León se corresponden con el gran parte del sur de la provincia. Según los datos elaborados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), León comparte esta lacra con la mayoría del territorio peninsular, del que un 37% ya está afectado. Con motivo de la celebración ayer del Día Mundial contra la Desertización, ecologistas y profesionales señalaron que se trata de un proceso sinónimo de pobreza, que conlleva un deterioro de la naturaleza y los ecosistemas, además del empobrecimiento económico de la región como consecuencia de la grave erosión del suelo.
Sólo el norte del país (incluyendo el norte de León) ven alejado el riesgo de erosión que, según el decano del Colegio de Ingenieros de Montes, Carlos Álamo, se produce por sequías estacionales, extrema variabilidad de las lluvias y lluvias torrenciales.
«En estas condiciones los suelos se vuelven pobres con una tendencia a la erosión, si se añade un relieve abrupto con laderas escarpadas, incendios forestales y sobrepastoreo el resultado es un proceso irreversible de pérdida de suelo fértil durante cientos de años», afirmó Del Álamo en declaraciones a Efe.