valencia de don juan
Rumbo a los Juegos de Río
La coyantina María Casado González se consolida en la élite deportiva como integrante de la selección española de rugby.

María Casado posa delante del castillo coyantino.
«Siempre me había sentido atraída por los deportes de contacto pero nunca me había animado a practicarlos. Los veía por televisión y no fue hasta mi etapa universitaria cuando oí hablar del equipo femenino de la Universidad de León (ULE). Así comenzó todo», asegura María Casado González, una coyantiva nacida en diciembre de 1985 e integrante de la selección española de rugby que tiene entre sus retos acudir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde el rugby será deporte olímpico. Pero antes queda mucho trabajo y un largo camino por recorrer. Por falta de empeño y ganas no será.
Fue una compañera de piso quien la animó a tomar suerte en el rugby y en el equipo de la ULE «encontré mi segunda familia», señala María que desde hace un par de años juega en el Club de Rugby Majadahonda.
El 2010 será uno de sus grandes años ya que debutó con la selección española de rugby seven en el Mundial Universitario de Oporto donde España fue campeona. Aunque antes ya había disputado otros torneos internacionales no oficiales.
No fue hasta el pasado mes de diciembre de 2012 cuando María debuta con la selección absoluta de rugby XV en el Test Match contra Italia.
Este año, según ella misma cuenta se presenta muy largo ya que tiene que compaginar la competición local y nacional con su club con los partidos de la selección entre los cabe destacar las World Series de Seven con sedes en Dubai, Hong Kong, USA, Brasil, China y Holanda. El próximo año será el Mundial en agosto en París, al que acudirá España. Tampoco faltarán los europeos de Seven y XV. Y en el horizonte, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, «pero primero hay que subir peldaño a peldaño», afirma.
María Casado se levanta cada día a las seis y media de la mañana para ir a clase de sus estudios de Inef. Por la mañana entrena 2 ó 3 horas y por la tarde otras tantas. «Sé que es muy tutinario pero me encanta porque hago lo que me gusta».
En medio de entrenos y viajes, María siempre encuentra un hueco para ir a Valencia de Don Juan, «menos de lo que quisiera y quisiera mi familia. Necesito a mi familia y mi pueblo, a mis paisanos», asegura.