Más de 230 millones quedaron pendientes
El último balance de la ejecución de los fondos comprometidos para Castilla y León (la mayor parte de ellos en la provincia) en el Plan del Carbón que concluyó el pasado 31 de diciembre dejó sobre la mesa un total de 233,8 millones de euros que no llegaron a firmarse para ejecutar los proyectos de infraestructuras a los que debían destinarse.
El Plan del Carbón 2006-2012 contemplaba una inversión en las comarcas mineras locales de 410,9 millones de euros, algo más del 29% de los 1.400 millones que la programación destinaba a infraestructuras.
Durante la etapa de gobierno socialista la inversión real aprobada fue de poco más de 177 millones de euros, un 43% del total.
Del resto, ya a finales de 2011 un total de 91,5 millones de euros debían haber estado aprobados y en ejecución, porque los convenios estaban tramitados y sólo pendientes de la última firma del Ministerio de Industria.
La provincia tenía también pendiente la inversión de otros 55 millones de euros, repartidos en 16 obras que ya estaban aprobadas por la Comisión de Cooperación, pero estaban pendientes de completar su documentación. La práctica totalidad de ellas eran obras de carreteras, pendientes de las correspondientes declarciones ambientales.
Por último, un paquete de 87 millones de euros no tenían asignación concreta, y debían concederse para nuevos proyectos pendientes de decidir en la Comisión Regional de Minería.
Ante la inminencia del fin del periodo de vigencia del plan y la imposibilidad de culminar la programación, se había conseguido para desarrollarlos un acuerdo para ir financiándolos en anualidades hasta 2016.