La remolacha pierde la corona
Los agricultores leoneses no volverán a entregar la raíz entera mientras la medida, que supone un 4,5% de descuento, no se aplique en las otras fábricas de Azucarera.

Los primeros camiones de remolacha llegaron ayer a la fábrica.
El descuento y la entrega de la remolacha de forma uniforme, descoronada o no, en las tres fábricas de Castilla y León son el caballo de batalla para los sindicatos agrarios leoneses en el inicio de la campaña en la fábrica de Azucarera Iberia de La Bañeza, donde ayer comenzaron a entrar los primeros camiones cargados de raíz, en un año que no destacará por los rendimientos récord de los anteriores ni por una importante riqueza ante el retraso que sufrió la siembra por las lluvias de la pasada primavera, que la industria ha querido paliar con el pago de una compensación de 275 euros por hectárea sembrada, según anunció antes del verano.
La remolacha llegará sin corona a la fábrica bañezana mientras no exista acuerdo al respecto y después de que la entrega de raíz entera se impusiera en La Bañeza como una programa piloto, sostienen los sindicatos agrarios, y se juega el trono en el campo leonés tras los continuos descensos en la superficie cultivada. La práctica suponía un descuento del 4,5% de entrada, que no se aplica según el criterio de las organizaciones agrarias. El coordinador de la UCCL, Juan Antonio Rodríguez, no se muestra de acuerdo con la forma de aplicar el descuento y de la misma manera, de pronuncia Llorente, para quien la beneficiada por la ausencia del corte es la industria. El secretario de UGAL indicó, además, que se negocia con la industria a quién corresponde pagar el transporte de la tierra resultante del descuento y señala que la industria debe ahora pagar el incentivo a la producción que ofreció a todos los que superasen rendimientos de 120 toneladas por hectárea de remolacha tipo en campañas anteriores, «alrededor del 48% de los cultivadores de León», con un total de 350.000 euros de bonificación.
Por una parte, se debe rubricar el acuerdo sobre el precio para la campaña 2014/2015, en el que sólo se mantienen los 2,30 euros de ayuda a la calidad y en la que, según Ugal-UPA, la industria está dispuesta a pagar 40 euros por tonelada y, posteriormente, habrá que ver a cuánto asciende la ayuda acoplada que ha anunciado el ministerio de Agricultura para este cultivo. El secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente, señaló ayer que las condiciones del acoplamiento no se conocerán hasta que se realice la declaración de las ayudas de la PAC del 2014, «para evitar especulaciones con los derechos y los arrendamientos».
En cuanto al futuro del sector, el secretario general de Asaja, José Antonio Turrado, manifestó su interés porque vuelvan a sembrar «las 7.000 hectáreas que cultivó León y no porque no quede otro remedio, sino porque la producción resulte atractiva para el agricultor». Turrado anuncia que la eliminación del sistema de cuotas en el 2017 supondrá «una fuerte competencia para la industria y los agricultores» por lo que abogó por una producción de azúcar lo más eficiente posible.
El coordinador de UCCL, Juan Antonio Rodríguez, cree en el futuro del cultivo, pero se mostró pesimista porque «en el 2005 se molturaban 8.000 tonaladas diarias y, tras todas las inversiones que se han acometido, estamos en 5.000 y eso es porque refinan azúcar de caña».