La bañeza
La solidaridad da un giro
Cáritas palía el descenso de aportaciones en campañas puntuales con ayudas de empresas, asociaciones y socios.
La crisis ha traído consigo nuevos perfiles de pobreza, pero también ha conseguido dar un giro en la tendencia de la solidaridad. Un cambio que conocen bien en Cáritas Interparroquial de La Bañeza, donde han comprobado como el efecto de la situación económica ha provocado un descenso de las aportaciones en las campañas puntuales. Lo explica el director de la entidad en la ciudad, Jesús García Mielgo, quien reconoce que los datos de la última Operación Kilo, desarrollada durante las navidades, presentan un descenso respecto a las cifras del 2012. Así, durante las últimas fiestas, Cáritas consiguió recoger con su campaña en los supermercados, parroquias y colegios 15.300 kilos/ unidades de alimentos, 3.203 kilos/unidades menos que un año anterior.
«La población sigue haciendo un esfuerzo grande pero se nota el efecto de la crisis en estas campañas», asegura Mielgo, quien, no obstante, adelanta que la diferencia consigue paliarse con las aportaciones de empresas, iniciativas de asociaciones y particulares durante todo el año que «por el contrario han aumentado». Igual, según apunta el director, que «se ha incrementado el número de socios que aportan una cuota».
En este sentido, las cifras hablan por sí solas. Durante el 2012, Cáritas Interparroquial de La Bañeza repartió, entre las familias a las que presta atención en la comarca 22.000 kilos/unidades de alimentos. Una cifra que durante el 2013 prácticamente se duplicó. De este modo, como explica Mielgo, «el año pasado se entregaron cerca de 40.000 kilos/unidades». La diferencia es notable y consigue subsanarse gracias a este giro que ha experimentado la solidaridad y en el que juegan un papel determinante las aportaciones de empresas, asociaciones y particulares durante todo el año. También, Cáritas con parte de los fondos que recauda de sus socios compra otra parte para cubrir las necesidades básicas de las personas a las que asiste.
En lo que se refiere al número de familias con las que colabora la entidad, éste se sitúa en 138. Con este dato, Cáritas de La Bañeza cerró el 2013. Sin embargo, en este punto también se han experimentado cambios. Al respecto, Mielgo precisó que «durante el año pasado unas 40 familias se dieron de baja en los programas de la entidad, que fueron sustituidas por otras tantas». No obstante, el dato característico se sitúa, según adelantó el director, en que «muchas de estas familias son inmigrantes que se han vuelto a sus países».
Transeúntes
Entre los servicios que presta Cáritas Interparroquial de La Bañeza no sólo está el reparto de alimentos, asistencia o ropa. Existe otra vertiente que, por el contrario, no ha sufrido un cambio tan notable como otras de sus ayudas desde que comenzó la crisis.
Se trata de la colaboración que la entidad presta a los transeúntes. En este caso, durante el 2013 Cáritas de La Bañeza asistió a 66 personas, ofreciéndoles una comida y un traslado al albergue más cercano, Astorga, León o Benavente, debido a que Cáritas en la ciudad no tiene este servicio. Así, de estos 66 transeúntes, 46 se acogieron a la ayuda de traslado y otro 20 continuaron independientemente su camino. El destino más solicitado fue León, hacia donde viajaron 20 transeúntes, seguido de Benavente, con 15 y Astorga, con 10.