El PSOE considera las ayudas una «maniobra»
La viceportavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Ana Redondo, tildó ayer las ayudas de la Junta a las diputaciones para que las entidades locales menores puedan rendir cuentas antes del 31 de diciembre de «maniobra» para evitar la fiscalización por parte del Consejo de Cuentas de Castilla y León de la «administración B» del Ejecutivo autonómico que, a su juicio, representan las empresas públicas y fundaciones.
Según argumentó Redondo, el informe del Consejo de Cuentas de este año ya advirtió la necesidad de que se incluyera una fiscalización especial para empresas públicas y fundaciones porque localizó «irregularidades y corruptelas». Ante esa propuesta, explicó, el PP presenta enmiendas al informe para que el Consejo de Cuentas ayude técnicamente a las entidades locales a cumplir con la obligación de presentar sus cuentas antes de fin de año.
Con el objetivo, subrayó Redondo, de que no se fiscalice esa «administración B». Por ello, el PSOE presentó una Proposición no de Ley, que rechazó la mayoría del PP en la Mesa de las Cortes, para que la Junta colaborase económica y técnicamente con las entidades locales. Una vez rechazada, aseguró, la Junta aprueba ahora esa partida, muestra, dijo, de la «descoordinación» entre el Grupo Parlamentario Popular y el Ejecutivo. Por eso, el Grupo Socialista ha presentado otra Proposición no de Ley, que se debatirá en comisión, para que la Junta solicite al Consejo de Cuentas la fiscalización especial de las empresas públicas y fundaciones de la Comunidad, tal y como formulaba el propio Consejo de Cuentas en su propuesta inicial del Plan General de Fiscalización para 2014. «La transparencia hay que practicarla», subrayó la procuradora socialista.