Los bosques autóctonos, mixtos e irregulares evitan las catástrofes
El informe de la organización ecologista WWF España y la Fundación AXA Los bosques después del fuego, recientemente publicado, reclama «la búsqueda de nuevos modelos forestales» en León y Zamora (además de en las comunidades de Galicia, Valencia, Aragón y Extremadura) en la restauración de los montes que sigue a los incendios forestales «para evitar que cada año los grandes incendios forestales (GIF) impacten con más virulencia».
Para reducir los incendios «a su magnitud natural», continúa el informe, «es esencial promover la recuperación de bosques autóctonos mixtos e irregulares que presenten una estructura en mosaico», que diversifica el paisaje y potencia usos multifuncionales del bosque.
El informe apunta que el 58% del área afectada por los incendios en España corresponde a áreas de coníferas, que ocupan el 32% de la superficie forestal. Los eucaliptos, que constituyen un 3% del bosque, concentran el 19% de la superficie siniestrada, mientras que el bosque autóctono, que se extiende por el 65% de superficie forestal, apenas concentra un 23% de la extensión arrasada. El pino resinero (Pinus Pinaster), abundante en la sierra del Teleno, donde se potenció para el aprovechamiento resinero de Castrocontrigo a Tabuyo —la actividad resurge ahora—, sólo representa un 6% del bosque español, pero representa el 27% de la superficie afectada por los incendios.