valdeviejas
El pueblo y la parroquia dan el paso
Las obras para frenar los desprendimientos que desde hace años sufren las paredes interiores de la iglesia comienzan el martes por iniciativa de los vecinos y del cura.

Estado actual que presenta el interior de la iglesia del pueblo.
El desplome que sufren los muros interiores de la iglesia de Valdeviejas tiene fecha de caducidad. El martes comienzan las obras que pondrán punto y final a años de desprendimientos. La iniciativa ha surgido de los vecinos y de la propia parroquia, cansados de que no llegue una confirmación de las instituciones para atajar el problema. Llevan más de una década viendo como la estructura del templo va empeorando y es precisamente el peligro que corren los feligreses el que ha motivado la decisión de actuar.
Con los donativos recaudados en la ermita del Ecce Homo por donde pasan cientos de peregrinos se acometerán las primeras actuaciones. La parroquia y el pueblo ya cuentan con 16.000 de los 25.000 euros que necesitan para llevar a cabo estos trabajos iniciales. «Lo vamos a hacer de todas formas», aseguraron los promotores, que seguirán reclamando subvenciones y pidiendo apoyo vecinal.
La decisión ya está tomada y las primeras obras incluyen la rehabilitación de las paredes con la construcción de un zócalo de piedra de 1,50 metros y la reparación de las zonas caídas. Además, se hará un techo abovedado en la nave y se recubrirá de madera en el presbiterio. Los trabajos proyectan la recuperación del arco triunfal con el que contaba la iglesia antes de la agresiva intervención que se llevó a cabo en los 60 y que supuso el origen del problema, además de la desaparición del retablo, los altares y de la Virgen de la Piedad. El ventanal actual con celosías de colores se tapará y en su lugar se abrirá una ventana acorde al templo. También se restaurarán las puertas de acceso a la iglesia, se cambiará el suelo actual por parqué y se dará luminosidad al altar, pintando de blanco el fondo. El objetivo: «que sea una iglesia digna», señalaron.
Esta obra se enmarcan dentro de un proyecto más amplio y ambicioso valorado en 250.000 euros y que presentan la remodelación integral del templo, para dejarlo como era en el siglo XVII, con dos naves laterales y el coro que se vino abajo. Para velar por las obras y el futuro de la iglesia se nombrará una junta parroquial.