Una semana en libertad
Las tres hembras de urogallo liberadas en el Parque Regional de Picos se adaptan al medio . Los expertos lo consideran un «hito histórico». La liberación de tres hembras de urogallo en el Parque Regional de Picos de Europa esconde años de trabajo para reintroducir una especie que ya se daba por desaparecida en el paraje. Aún quedan incertidumbres pero, de momento, los técnicos están satisfechos con la evolución de las crías en su primera semana en libertad. Llega el turno de cruzar los dedos y esperar que lo que aprendieron en cautividad les sirva para sobrevivir.

Uno de los ejemplares, en el parque de presuelta.
Las tres hembras de urogallo cantábrico liberadas el pasado 3 de octubre en el Parque Regional de Picos de Europa se están adaptando con normalidad a su nuevo entorno. Así lo aseguran desde la Fundación Biodiversidad, organismo que coordina el programa Life+ Urogallo Cantábrico, que señala que su primera semana en libertad «está siendo muy buena» respecto a su adaptación y que las tres hembras, nacidas en cautividad en el centro de cría de Sobreescrobio, en Asturias, «se alimentan correctamente y sus comportamientos son absolutamente normales».
Se trata del primer gran paso en la pionera experiencia de reintroducción de urogallos cantábricos en España, un «hito histórico», según aseveran desde Seo/Birdlife, organización colaboradora del proyecto, «por su gran complejidad técnica» y por el «elevado riesgo» que supone la iniciativa. Los ejemplares, nacidos entre finales de junio y principios de julio, fueron trasladados con 12 semanas de vida al parque de presuelta instalado en un área «óptima» para su liberación. Allí, se han aclimatado al entorno, han desarrollado su sentido de orientación y han aprendido a alimentarse y ocultarse de los posibles depredadores. Un reto que ahora están superando con éxito en un entorno cuidadosamente escogido.
Según detalla la Fundación Biodiversidad, tras la apertura de las puertas del parque de presuelta, las tres hembras bajaron de las ramas de haya donde habían pernoctado e iniciaron sus desplazamientos habituales por el parque alimentándose de los recursos disponibles «y de una forma tranquila abandonaron el recinto las tres a la vez». Toda esta ‘operación’ fue vigilada desde cerca por los agentes medioambientales de la Junta, encargados del seguimiento de los urogallos, y por personal veterinario del Principado de Asturias y de la Fundación Patrimonio Natural. Gracias al marcaje y el radioseguimiento, los agentes y los celadores de la Reserva Regional de Caza de Riaño han comprobado que durante los tres primeros días las hembras permanecieron en el entorno del parque de presuelta. Después, una de ellas cambió de ladera, separándose de las otras dos.
Dificultades
Desde Seo apuntan que la principal dificultad que presenta el programa es la elevada tasa de mortalidad entre los ejemplares jóvenes de la especie y su menor capacidad de adaptación en el caso de los ejemplares liberados. De ahí que el proceso de crianza de las tres hembras haya sido «complejo y muy cuidado, tratando de conseguir individuos capaces de adaptarse a la vida en libertad». Por ello se han reducido al máximo el manejo y las molestias que se pudieran ocasionar a las aves en el periodo de cría, evitando en todo lo posible el contacto visual con o los cuidadores «para prevenir comportamientos atípicos ante las personas». También se les ha proporcionado una dieta adecuada para facilitar su adaptación a los alimentos silvestres y se han desarrollado técnicas de manejo para potenciar comportamientos favorables de identificación y huida frente a los depredadores.
«Esta suelta ha supuesto revertir la situación del urogallo cantábrico en Picos de Europa, donde la especie prácticamente había desaparecido», señala el técnico de Seo Felipe González, quien añade que «detrás de este hito de conservación hay un ingente esfuerzo técnico y humano desarrollado gracias al proyecto Life». González asegura que ahora «empieza otra etapa, también difícil y más larga para consolidar este programa de reforzamiento don la suelta progresiva en los próximos años de nuevas aves que sean capaces de generar un núcleo poblacional estable».