Luengo subraya los valores de la Semana de la Trucha
El pregonero insta a las instituciones a recuperar el esplendor de la actividad.

Fernández Luengo, durante su intervención.
El director de la Escuela Nacional de Técnicos de la Federación Española de Pesca, Luis María Fernández Luengo, supo transmitir ayer la importancia de la Semana Internacional de la Trucha tanto desde el punto de vista deportivo como por la repercusión que supone esta actividad para el sector turístico. Fernández Luengo repasó la historia de la Semana Internacional de la Trucha en un pregón enciclopédico —historia viva del certamen desde que en 1980 participó en el certamen—, jalonado de anécdotas.
Luengo, que mamó la pesca de su abuelo en el río Curueño, consiguió sus primeros trofeos de pesca en el certamen y señaló la evolución de éste. Así, apuntó cómo en 1982 el concurso deportivo se introdujo la captura sin muerte, «preludio de la modalidad que ya practican numerosos aficionados». También realizó una mención especial a la Semana de 1988, cuando el cierre de la presa de Riaño supuso la pérdida de «uno de los lugares más bellos e imponentes de la provincia, junto con sus legendarios cotos de Escaro y Bachende», donde era posible escuchar al urogallo e incluso cruzarse con el oso pardo. El último hito de la trayectoria del concurso lo situó en 1990, cuando se prohibió comercializar la trucha común con el fin de combatir el furtivismo.
En el lado más humano, Luengo destacó los lazos que se crean entre los participantes, tan estrechos y fuertes como los de las grandes amistades de la infancia; además de señalar que ha servido para que se curtieran «todos los grandes pescadores leoneses que han tenido el honor de formar parte de la selección nacional y representar a España en algún mundial». Al fin y al cabo, es también «catedral de conocimiento» y lugar en el que buscar la «mosca filosofal» que permita el máximo de capturas, además de conocer las técnicas de montaje.
Luengo, que no olvidó citar nombres de amigos y pescadores, finalizó su intervención con las palabras que Victoriano Crémer dedicó a los ríos leoneses y solicitando el apoyo de las instituciones a la Semana Internacional «para que alcance de nuevo su máximo esplendor».