NUEVO VARAPALO AL CARBÓN
Competencia 'olvida' incluir las alegaciones de la Junta en defensa del sector del carbón
El informe considera que la propuesta de Industria no está justificada en cuanto a su «necesidad».

El informe de la CNMC echa por tierra los argumentos para defender las ayudas al carbón.
El informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre la propuesta de orden que regula el mecanismo de capacidad para quemar carbón autóctono ‘»olvidó involuntariamente» incluir las alegaciones enviadas por Castilla y León, aunque desde el regulador se asegura que fueron estudiadas para realizar el informe. Unas alegaciones que ya habían sido enviadas desde la Junta al Ministerio de Industria y Energía, y cuyas argumentaciones una vez más han sido obviadas a la hora de decidir el futuro de la minería.
La CNMC hizo público ayer el resultado del informe, que debía validar la propuesta de orden ministerial para establecer el mecanismo de incentivos a las eléctricas a cambio de quemar carbón nacional. Un informe en el que desmantela todos los argumentos presentados por Industria, cuestiona los argumentos en favor de esta medida y pone en duda que se adapte a la normativa comunitaria. Justo las cuestiones sobre las que el sector minero y el eléctirco, junto con el Gobierno habían debatido largamente hasta llegar a un consenso la pasada primavera.
Fuera de plazo
La comisión ha tardado cinco meses en hacer pública su argumentación, fuera ya del plazo en el que las eléctricas tenían que comunicar su decisión de invertir o no en las térmicas de carbón, y diez meses después de que el mecanismo debiera haber entrado en vigor. Un retraso que se encadena con el resto de despropósitos que han guiado la política sobre el carbón en los últimos años, y que han llevado a las empresas al desastre financiero, a pesar de que ahora los tribunales estén dándoles la razón en cuestiones fundamentales.
La CNMC considera que «el reconocimiento de un derecho a la percepción de una cantidad a las centrales que consumen carbón autóctono para su adecuación a las normas medioambientales, además de no estar justificada en cuanto a su necesidad y proporcionalidad», no puede ser concebida ni como un mecanismo de capacidad ni como una ayuda ambiental.
En el primer caso porque debería orientarse a resolver un problema de cobertura de demanda o de disponibilidad de potencia firme y flexible en el medio o largo plazo, y no a garantizar la disponibilidad de un recurso gestionable autóctono. Precisamente este es el argumento que reiteradamente han defendido tanto Carbunión como la Junta ante Industria, acogiéndose a la previsión de la Entso-E, el organismo formado por todos los operadores del sistema europeo (entre ellos REE). Este organismo advierte de que en 2020 España necesitará mayor capacidad instalada, y no será capaz de respaldar la seguridad del suministro si cierra sus térmicas de carbón.
Respecto a la ayuda medioambintal, la CNMC considera imposible justificar las ayudas a unas centrales de carbón autóctono «que podrían desplazar al despacho de centrales más eficientes desde el punto de vista medioambiental, como son los ciclos combinados». No hace referencia a que estas centrales no entran en el mix porque sus ofertas son un 20% más caras que el precio de las de carbón, lo que repercutiría en el encarecimiento del precio de la electricidad.