Una larga espera de 37 años
Juan Bautista Pérez, descendiente de la zona y empresario en México, ponía en marcha en noviembre de 1979 el proyecto de la estación de esquí en San Glorio, denominado Esla 2002. El primer paso fue colocar tres remontes de 300 y 400 metros y disponer de una quitanieves. La apuesta se complementó en la construcción del hotel de la estación invernal de Llánaves de la Reina, junto a su amigo Ángel Alonso Canal. El proyecto recibió el apoyo institucional. Pero desgraciadamente los trámites administrativos ralentizaron y paralizaron el proyecto. Ahora, 37 años más tarde, sus hijos, Juan Luis Pérez y Javier Alonso, hacen realidad el proyecto que sus padres idearon para relanzar la economía de la comarca, que ya por entonces anunciaba un declive poblacional alarmante. La apuesta ahora es un proyecto donde el impacto natural sea cero, es decir, «huella cero» que permita el disfrute de la nueve y del paisaje.