VALDERAS S.O.S. por el patrimonio
Un emblema salvado de la ruina
La Junta invierte 60.000 euros en reparar la cubierta del antiguo consistorio, un edificio herreriano de 1701 que amenazaba con caerse.

Imagen de la intervención que se está llevando a cabo en el antiguo consistorio de Valderas. MEDINA
Armando MEDINA | VALDERAS
Valderas cuenta con un ingente patrimonio arquitectónico. Tanto es así que la villa está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico. Edificios, casas o monumentos que, en muchos casos, están en un estado importante de deterioro y claman porque las administraciones destinen recursos, simplemente, para que no se caigan.
Es el caso de la intervención que está llevando a cabo en el viejo consistorio, ubicado en la plaza de los Caños, esquina con la calle Castillos, donde la Consejería de Cultura y Turismo está invirtiendo 59.007 euros básicamente para arreglar el tejado que está en un estado ruinoso. «Si no arreglan se caía en cualquier momento», comenta el alcalde, Nacho del Pozo.
Se trata de uno de los edificios más emblemáticos de la localidad. Es propiedad del Ayuntamiento. Fue construido en el año 1701 en estilo herreriano, que sigue los modelos de la época de edificios públicos reservados a los regidores municipales en las plazas mayores de las ciudades españolas, según se señala en la memoria justificativa de la intervención redactada por el arquitecto José Ramón Otal Ruzafa.
El inmueble, actualmente en desuso, ocupa una parcela en esquina de 107 metros cuadrados compuesto de planta baja destinada a local, planta primera a vivienda y cubierta inclinada a dos aguas con un espacio bajo cubierta.
Destaca su fachada principal en piedra de sillería que cuenta con dos puertas de acceso en la planta baja, una balconada corrida mirando a la plaza en la planta primera y un remate en cornisa con dos pequeñas torres laterales con balconcillos y remates en forma de chapitel recubiertos de piezas de pizarra negra y de cerámica de colores.
El edificio se encuentra en mal estado de conservación con riesgos de hundimiento que podrían provocar daños en el propio inmueble, en los colindantes y en la vía pública.
Las obras que se están ejecutando tienen la finalidad de frenar dicho deterioro con un arreglo general de la cubierta ya que a través de la misma penetra el agua de lluvia que ha estado provocando la pudrición de elementos estructurales de madera y deterioros en los materiales de revestimiento de paredes, techos y suelos. Es pues una actuación de emergencia. También se encuentran en muy mal estado las torres achapiteladas y el sistema de evacuación de agua de la cubierta a través de gárgolas y baberos, donde se procurará mantener su estructura, consolidando las partes dañadas.
Además se aprovechará para realizar catas para avaluar su estado estructural de cara a una posterior restauración integral.