MEDIO NATURAL
SEO exige a la Junta una nueva planificación del mapa eólico
Anuncia una ofensiva legal para evitar que vuelvan a funcionar los parques anulados por el TC

El urogallo es la especie más vulnerable a los parques. DL
maría carnero | león
A pesar de los esfuerzos de la Junta de Castilla y León por regularizar las deficiencias ambientales que presenta el nudo de Villameca, el mapa eólico provincial no termina de convencer a los grupos conservacionistas.
SEO BirdLife ya ha anunciado su intención de iniciar una nueva ofensiva legal contra las declaraciones de impacto ambiental favorables que la Junta de Castilla y León ya ha comenzado a publicar, la primera el pasado 2 de mayo, para volver a poner a funcional los tres parques eólicos anulados por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León al considerar que no se habían realizado estudios previos para analizar la afección de estos parques eólicos a la avifauna, y en particular, a la población de urogallo cantábrico.
El presidente de SEO, Juan Carlos Atienza, anunció su intención de recurrir esta última declaración de impacto ambiental (DIA), la que trata de volver a poner en funcionamiento el parque de Peña del Gato, entre Igueña, Villagatón y Torre del Bierzo, ubicado entre dos masas de árboles en las que residen urogallos. Así lo confirmaron varios expertos en la vista celebrada en el Alto Tribunal, que aseguraron que esta zona es especialmente importante para la conservación de la especie, una de las más amenazadas del país, ya que «los aerogeneradores irrumpen en medio de un corredor de vital importancia para que se reproduzcan los ejemplares», explica Atienza, que considera que «no podemos perder ni un sólo episodio de reproducción de esta especie». El responsable de la SEO asegura que «este daño ha quedado demostrado con la reciente aparición del cadáver de una urogallina en Folgoso de la Ribera, y que la propia Junta ha tratado de ocultar a la opinión pública».
Según la última DIA publicada por Medio Ambiente sobre el parque de Peña del Gato «se considera que la actividad prevista es compatible con los objetivos de conservación establecidos en los Planes de recuperación del Oso pardo y del Urogallo cantábrico en Castilla y León y que no va a producir afecciones sobre las poblaciones de estas especies». A pesar de ello se incluye una medida correctora que consiste en la instalación de un sistema de detección, disuasión y control de colisiones de aves en tiempo real, que incluya un módulo de parada, en al menos un aerogenerador por cada uno de los cinco grupos de alineaciones de aerogeneradores que componen el parque. «Estos sistemas son muy efectivos para muchas especies, de hecho deberían ser obligatorios, pero no lo son para el urogallo, la especie más afectada por estos parques, ya que sí elimina las colisiones con los aerogenadores pero no el efecto barrera que provocan en el suelo. El problema de los urogallos no es que mueran por colisión, sino que se asustan por el ruido y no se reproducen», destaca Atienza.
Para el responsable de la SEO, «hay que elegir correctamente la ubicación de los parques para que causen el menor daño posible, cosa que en León no se ha tenido en cuenta, se han seguido criterios industriales y no medioambientales». Por este motivo, Juan Carlos Atienza exige una nueva planificación de los parques ya que «la energía eólica es muy positiva y necesaria y León no puede perder esta oportunidad».
Desde la SEO están preocupados por la actuación de la Junta ya que «con estas nuevas autorizaciones evidencia una política de hechos consumados, ya que las empresas adjudicatarias han renunciado a los proyectos que no habían construido, retoman una y otra vez el procedimiento para mantener en activo los parques ilegales que sí construyeron», apunta el portavoz Juan Carlos Atienza. Además, asegura que la Junta teme que las empresas exijan indemnizaciones millonarias por autorizar un proyecto, que más tarde ha anulado una sentencia judicial.