HOMENAJE A LA MUJER RURAL
Ellas, imprescindibles en los pueblos
La Diputación reconoce en Corona Fonseca, Maripaz Díez y Dolores Calvo el empeño de las féminas por sacar adelante la economía rural, en la primera edición de los premios Madreña, Raíces y Arroba.

Las premiadas, con las autoridades provinciales y locales, durante el acto que se celebró ayer en la casa de cultura de Valencia de Don Juan. MARCIANO
Armando medina | valencia
La Diputación de León entregó ayer en un acto que tuvo lugar en Valencia de Don Juan los recién instaurados premios Madreña, Arroba y Raíces a tres mujeres como homenaje a las más de 120.000 féminas que viven en los pueblos en la provincia.
El presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, apostó por impulsar desde las administraciones «políticas para favorecer la participación de la mujer en las actividades del mundo rural en igualdad de condiciones que lleven consigo favorecer el desarrollo de proyectos empresariales capaces de generar empleo» femenino.
El premio Madreña correspondió a Corona Fonseca, una mujer de 81 años natural de Cubillas de los Oteros y residente en Valencia de Don Juan que desde muy niña tuvo que arrimar el hombro para ayudar a su padre en el cuidado de las ovejas y, posteriormente, a su marido, también pastor.
El premio Arroba le fue entregado a María Paz Díez, una emprendedora de Cifuentes de Rueda que ha creado una empresa de elaboración de yogures con la leche de las vacas de la zona.
Y el premio Raíces le fue concedido a Dolores Calvo, originaria de Santa Colomba de Somoza, hija del fundador de Conservas Calvo, empresa arraigada en Galicia que hoy cuenta con más de 5.000 empleados. Nunca de ha olvidado de su pueblo, donde acude cada año, principalmente para asistir a las fiestas.
Tres mujeres, tres ejemplos de vida muy diferentes, reflejo de la propia heterogeneidad de la mujer rural. «Gracias a todas por creer en el mundo rural. Las mujeres habéis sido, sois y debéis seguir siendo esenciales para que se mantengan vivos los pueblos», señaló Majo quien reiteró que es fundamental trabajar por la igualdad real entre hombres y mujeres. «Ésta es una de las recetas para combatir el envejecimiento, la despoblación y la decadencia rural». El presidente de la Diputación subrayó que «las administraciones públicas debemos continuar con planes que faciliten la conciliación de la vida laboral y familiar». Y añadió que «tenemos que cambiar la situación con la ejecución de planes de desarrollo con los que crear un escenario de bienestar y calidad de vida capaz de revitalizar los pueblos de nuestra provincia».
Martínez Majo recordó que el 53% de la población rural son mujeres y sólo el 25% están dadas de alta en la actividad agraria, aunque la mayoría colaboran de forma silenciosa en las explotaciones agrícolas y ganaderas.