PONFERRADA
El Entroido enciende el Carnaval
Trapos, harapos, cuernos y cencerros fueron el atuendo a los 35 miembros de Alegría Berciana que dieron forma al Entroido de Ponferrada, con una puesta en escena endiablada que terminó con la quema del muñeco de trapo.

Los personajes del ‘Entroido Berciano’, ataviados con trapos y ropas viejas, hicieron ruido a lo largo de todo el recorrido por el centro y el casco viejo. ANA F. BARREDO
Ponferrada abrió ayer los actos del Carnaval tirando de tradición y de la mano del grupo folklórico y cultural Alegría Berciana, encargado de la Recreación del ‘Entroido Berciano’. Una puesta en escena insólita que hace ya diez años que forma parte de la programación carnavalesca y que sigue sorprendiendo a los viandantes, convertidos en diana de los comentarios y afrentas de quienes, vestidos con trapos y harapos, arropan a los personajes principales: el Diaño, la Diaña y el Entroido. Todos ellos descritos por Antonio Fernández y Morales en Ensayos poéticos en dialecto berciano.
Publicado en 1861, este libro es la fuente que hace una década inspiró a Alegría Berciana para festejar el Carnaval como Fernández y Morales describió en aquel momento. Se trata de una reinterpretación mucho más modesta y moderada de lo que entonces ocurría que ha permitido acercar al presente tradiciones ya perdidas en los pueblos de la comarca.
El contexto en el que deambulan, fantasean, caminan y alborotan los 35 hombres y mujeres que dan forman al Entroido Berciano es el infierno y ayer quedó patente en todo el recorrido. El culmen llega con la quema del muñeco de paja (Entroido) y los ‘fachois’. Una acto que viene a simbolizar la limpieza, el fin de un período, el inicio de una nueva etapa. Así volvió a ser ayer en el aparcamiento del albergue de peregrinos, ya a última hora de la tarde. No pasó como hace dos años, que el mal tiempo obligó a suspender el desfile, y se pudo hacer de principio a fin, desde el entorno del área comercial La Herrería hasta la parte alta, atravesando el centro de Ponferrada y su casco viejo. Desde luego, la indiferencia no fue la nota dominante y los seres animados ataviados con ropas viejas, cuernos y utensilios propios de la cotidianidad, se dejaron notar a viva voz y también haciendo sonar las chuecas o campanos que habitualmente cuelgan del cuello de las vacas, no de los humanos por muy endiablados que estos se tornen.
La música puso fin a una velada que no hace más que abrir los actos del Carnaval en Ponferrada. Hoy será el desfile infantil, a partir de las 16.00 horas con salida en El Toralín.