CAMPO ■ INVESTIGACIÓN
La ULE probará soluciones ecológicas para tratar las enfermedades del lúpulo
Una investigación intenta determinar la influencia del suelo en la riqueza de los conos

Plantación de lúpulo en León.
La Universidad de León (ULE) probará soluciones biosanitarias para tratar las enfermedades del lúpulo, como el oídio y el mildiu, dadas las dificultades para el uso de fitosanitarios para tratar estas enfermedades, tras prohibirse el uso de los principios activos de los fitosanitarios que se utilizaban años atrás. Según explicó ayer el profesor titular de Producción Vegetal y director del Instituto de la Viña y el Vino, Enrique Garzón, «existen productos de agricultura ecológica que se utilizan en otros cultivos y queremos probarlos en el lúpulo».
La actuación se lleva a cabo dentro de los acuerdos de colaboración que mantiene la Diputación de León con Lúpulos de León, SAT para la investigación en la mejora del cultivo, que se realiza a través de la empresa de base tecnológica de la ULE Brewery Research Services (BRS).
El problema con el que chocan los fitosanitarios ecológicos es la existencia de «muy pocas empresas que aporten tanto dinero como es necesario para registrar un producto» si finalmente el resultado de las pruebas fuera el deseado. Sin embargo, Garzón aseguró a los cultivadores en la exposición de los resultados de los trabajos que realiza BRS que se ha salvado este escollo.
Otra línea de trabajo consiste en estudiar en qué manera la relación entre el suelo y la planta mejora los ácidos alfa que contienen los conos de lúpulo, «que, al fin y al cabo, es lo que quiere la industria cervecera». Garzón expuso los resultados obtenidos del análisis de los suelos de las zonas de cultivo, así como de las hojas de lúpulo, aunque el trabajo aún está en fase de desarrollo.
«Sin retorno»
Garzón apuntó que el cultivo del lúpulo ha iniciado un camino de mejora «que no tiene retorno» y pidió a los cultivadores que continúen con las investigaciones iniciadas con independencia de la institución que las lleve a cabo. Por otra parte, señaló que las dos variedades de tipo aromático cuya implantación estudian la ULE y Lúpulos de León han arrojado hasta el momento buenos resultados.
El presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, destacó que los convenios con la SAT han supuesto 46.000 euros de inversión en los años 2016 y 2017 y que para este ejercicio están previstos otros 25.000 euros.
El presidente de Lúpulos de León, SAT, Isidoro Alonso, agradeció la colaboración de la institución provincial y la ULE y señaló la necesidad de relevo generacional en el cultivo del lúpulo.