nueva exposición en el museo
Recuperando la historia minera
‘Testimonios de papel’ recoge una colección de acciones de empresas mineras de la comunidad que da luz sobre la titularidad de sus activos.

Desde el año 1846, cuando se ponía la primera piedra de la Ferrería de San Blas de Sabero, comenzó una época histórica para la cuenca minera con la puesta en marcha de los primeros altos hornos modernos de España. 162 años después, en el año 2008, se inauguraba el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, en las instalaciones de la Ferrería, poniendo en valor los sectores siderúrgicos y mineros de la Comunidad y el propio edificio de la Ferrería, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en el año 1991.
La corta vida de la Sociedad Palentino-Leonesa de Minas, titular de la Ferrería de San Blas, con poco más de dos décadas de actividad, y su final precipitado, motivo que buena parte de la historia de esta sociedad pionera se perdiera en el olvido. El abandono prematuro de sus instalaciones y la pérdida de la mayoría de la documentación privada de la misma, hizo que el desconocimiento de la verdadera historia de esta sociedad llegara hasta la propia puesta en marcha del Museo.
Una de las iniciativas del Museo fue poner marcha un programa de investigación denominado Miradas, que en uno de sus apartados tenía como objetivo desentrañar la historia aún desconocida de la Ferrería de San Blas, clarificando aspectos como quienes fueron los promotores de la misma, cuáles eran sus procesos productivos, qué materias primas se utilizaban, cuál era la estructura socio laboral de la fábrica, etc.. De todas estas iniciativas el Centro se creando exposiciones temporales motivadas en los hallazgos.
La última exposición de este año, Testimonios en papel, se centra en la colección de acciones de empresas mineras de la comunidad, que fue inaugurada el pasado cuatro de diciembre coincidiendo con la festividad de Santa Bárbara, dedicada a presentar la colección de acciones que posee el centro de empresas mineras de la Castilla y León.
Hubo un tiempo en el que los territorios mineros de Castilla y León estaban salpicados de bocaminas y pozos, en el que decenas de sociedades mineras, españolas y extranjeras, aprovechaban la riqueza que las cuencas guardaban bajo tierra.
De aquel sueño minero hoy solo queda un recuerdo borroso, muchas de aquellas explotaciones han desaparecido bajo el avance inexorable de la maleza, y de las empresas que lo hicieron posible apenas se ha conservado documentación, únicamente de las más importantes.
Entre esa documentación destacan las acciones, que ofrecen una información muy valiosa: el nombre de la empresa, su domicilio social, la fecha de constitución y el notario que la autorizó, las modificaciones posteriores, su capital social y la forma en que está repartido, sus cargos principales…
Consciente del valor histórico de estos títulos, de la necesidad de recuperarlos y preservarlos de una forma conjunta y correcta para su estudio por investigadores y público en general, y también de su indudable valor estético, el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, realiza una labor continua de incorporación de acciones de sociedades mineras de la comunidad a su archivo.
Esta exposición muestra las treinta y seis empresas que conforman de momento la colección del centro con el ánimo de divulgar este valioso y curioso patrimonio y la intención de estimular a quienes sean poseedores de alguna a su donación o depósito en el museo.
La colección, que abarca todas las provincias de la comunidad menos Valladolid, incorpora empresas de capital español y extranjero, dedicadas a la extracción de carbón, antimonio, cobre, cobalto, hierro, oro, estaño y galena, lo que da una idea de la riqueza minera de la región. Las acciones datan de los siglos XIX y XX, destacando por su antigüedad la de la Sociedad Minera de la Esperanza, del año 1845, dedicada a la explotación de galena en la localidad zamorana de Alcañices.